La educación, «sastrería a medida»

Los expertos Ignacio Morgado, Adele Diamond y Jon Andoni Duñabeitia, en Oviedo. / P. LORENZANA
Los expertos Ignacio Morgado, Adele Diamond y Jon Andoni Duñabeitia, en Oviedo. / P. LORENZANA

Unos 200 educadores asturianos se acercan a los últimos avances en neurociencia | Los expertos Ignacio Morgado, Adele Diamond y Jon Andoni Duñabeitia explicaron cómo aprovechar los procesos cognitivos de los niños

MARCO MENÉNDEZ OVIEDO.

Aprovechar las últimas técnicas en neurociencia para mejorar el sistema educativo era el objetivo de una jornada que se celebró ayer en el Colegio de Médicos de Asturias, en Oviedo, y en la que participaron especialistas de la talla de la neurocientífica canadiense Adele Diamond, el psicólogo Ignacio Morgado y el psicólogo y maestro Jon Andoni Duñabeitia. La actividad fue organizada por Montserrat Fernández y Mónica Fernández. La primera indicó que «el objetivo es conocer los avances que está habiendo en el campo de la neurociencia y ver cómo los podemos aprovechar los educadores». Todo ello para conseguir «una educación de calidad», apuntó. Y la convocatoria tuvo éxito, ya que más de 200 educadores asturianos siguieron con atención las explicaciones de los especialistas.

Adele Diamond se centró en el proceso de aprendizaje del cerebro y puso sobre la mesa la importancia del autocontrol, la memoria y la atención. Ignacio Morgado, por su lado, explicó a los asistentes distintas prácticas para mejorar el aprendizaje y la memoria, si bien resaltó la importancia de las condiciones emocionales en las que se encuentra el niño.

Mucho más extenso en su explicación fue Jon Andoni Duñabeitia, quien considera fundamental en el proceso de aprendizaje «apostar por la atención a la diversidad y las diferencias individuales. No podemos entender la educación como un gran centro comercial donde los trajes vienen prefabricados, sino como una sastrería a medida». Según explicó, la educación tiene que nutrirse de la interacción de los procesos cognitivos principales, pero dejando claro a los profesionales que «no podemos abordar un problema tan complejo como la educación atendiendo a mi ser como profesor, sino que tenemos que hacerlo atendiendo al conjunto de los agentes implicados, como las familias, los profesores, los agentes políticos o la sociedad como tal, pero sobre todo al niño como el centro del universo educativo».

Todo este proceso de investigación que se desarrolla en el campo de la neurociencia dirigida a la educación «lo hacemos para los alumnos, no para que un profesor se gane el sueldo», remarcó Duñabeitia, quien puso el foco en la necesidad de «comprender un poquito mejor cuáles son las funciones cognitivas de cada persona para que aprenda mejor».

Pero pasar de la teoría a los hechos no será sencillo. Se requieren «más recursos y más interacciones de todos los agentes. Esto no es algo que tiene que hacer el maestro para relajarme yo mientras el niño está en casa. Es cuestión de todos».

Ante este planteamiento, sería necesario un cambio en la concepción de los actuales equipos educativos y «convertirlos en multidisciplinares de verdad y también transdisciplinares». Porque no se trata de que «todos tengamos que saber de todo, pero sí debemos tener foros de discusión de todos estos conocimientos», apuntó Duñabeitia. Por que, en su opinión, al final se consigue «quitar a los profesores una carga que no les corresponde», remarcó este experto.