Somos Oviedo se abre a un pacto de la izquierda pero «sin prisas» ni «pensando en los cargos»

Los ediles electos de Somos Mercedes Fernández, Rubén Rosón, Ana Taboada y Fernando Villacampa, ayer, en el parque de Fozaneldi. /
Los ediles electos de Somos Mercedes Fernández, Rubén Rosón, Ana Taboada y Fernando Villacampa, ayer, en el parque de Fozaneldi.

El PP defiende su «gobierno estable» frente al pacto de «partidos ideológicamente diferentes y no conjugables»

SUSANA NEIRA/ ANA SALAS

¿Será Ana Taboada la próxima alcaldesa? La líder de Somos Oviedo podría convertirse en la primera mujer regidora de Oviedo después de que el PSOE e IU le tendieran la mano la noche electoral para alcanzar acuerdos ya que, por primera vez desde hace 24 años, la izquierda dispone de una mayoría suficiente para desbancar de la Alcaldía al PP, la primera fuerza en número de votos pero sin representación suficiente para garantizarse el Gobierno local. La abogada y debutante en política mostró su ilusión pero prefirió ayer no adelantar acontecimientos a pesar de su papel protagonista en la nueva Corporación municipal, en la que han irrumpido con fuerza con 20.514 votos y 6 concejales. «De momento vamos a ver en lo que se traduce el resultado electoral», dijo con serenidad la edil electa que, lejos de apurar ayer los primeros contactos con otras formaciones, los pospuso a la consulta con sus militantes y a alcanzar un proyecto con líneas programáticas hasta 2019.

En Somos no hay plazos marcados para lograr pactos, no quieren negociar con prisa, pero sí cumplir objetivos y que se adopten las decisiones, como hasta ahora, de forma colectiva. «Hay partidos que tienen mucha prisa pero la cuestión es hacer las cosas bien. Queremos un proyecto político a cuatro años y no pensamos en los cargos», advirtió en referencia a IU, que quería quedar ayer mismo para tomar un café y hablar de ese proclamado cambio.

En cONtEXTO

Taboada recibió durante el primer día poselectoral centenares de mensajes y llamadas, que alternó con continuas paradas por la calle de simpatizantes para felicitarla por unos resultados que se le han quedado cortos: «Nuestro objetivo no era ser un partido llave de nada, pero reconocemos el esfuerzo de más de 20.000 ciudadanos y asumimos con compromiso y responsabilidad el que se lleve a cabo el cambio político en Oviedo», valoró.

Un posible giro en el feudo tradicional popular facilitado por unos resultados donde el PP volvió a ganar y presentará a Agustín Iglesias Caunedo como candidato a la reelección el próximo 13 de junio. El popular ganó -continua siendo la primera fuerza política de la capital con una amplia distancia- y perdió a la vez. Aguantó el tirón electoral en tiempos difíciles y mantuvo los 11 concejales. Pero se cumplió justo lo que quería evitar, de lo que advirtió durante toda su campaña: la posibilidad de un gobierno «tripartido radical de izquierdas». Su subida porcentual respecto a su antecesor, Gabino de Lorenzo, no resulta suficiente para garantizar su continuidad con el nuevo reparto de la Corporación donde Foro Oviedo ha desaparecido. El PSOE bajó a 5 ediles (logró 6 en 2011), IU se mantiene con 3 y Ciudadanos se estrena con 2.

La nueva fuerza política vinculada a Podemos debe coger, por tanto, el timón para alcanzar acuerdos si quiere una renovación en la Alcaldía. En Somos los tiempos irán pausados. Celebrarán mañana miércoles su primera asamblea para analizar los resultados y tomarán las primeras decisiones. «Esto no pasa por llamadas y reuniones, si no que ya forma parte de la nueva forma de hacer política; hablaremos con todas las fuerzas políticas para presentarles nuestro planteamiento y que hagan sus consultas», insistió Taboada.

El PP dobla los votos

Cortas se les quedaron las cifras el domingo para el PP, que logró casi el doble de votos que Somos (37.088 frente a los 20.514) y que con un edil más se vería con más posibilidades para evitar un pacto entre Somos, PSOE e IU, «con proyectos que nada tenían que ver entre ellos, ideológicamente diferentes y no conjugables». «Ahora hay que optar por dos opciones: un gobierno estable y con las ideas claras u otras opciones políticas que no han dicho ni lo que iban a hacer», contrapuso ayer el portavoz del PP y también concejal electo, Gerardo Antuña.

Agustín Iglesias Caunedo despachó por la mañana en lo que no era un lunes cualquiera con miembros de su grupo. No se dejó ver en actos públicos. Hoy acudirá al Martes de Campo y posiblemente hablará por primera vez tras una noche electoral agridulce, donde en el cuartel del PP local corrió más de una lágrima. De momento ayer habló Antuña, que defendió la capacidad del PP para alcanzar acuerdos en la pasada legislatura con todas las fuerzas políticas.

El que será nuevo portavoz de los socialistas, Wenceslao López, se mostró de nuevo abierto al pacto de izquierdas, pero ayer solo recibió un correo electrónico del coordinador de IU, Alejandro Suárez, para comenzar los movimientos. Se quedó esperando la llamada de los responsables de Somos. El concejal socialista fue breve ante la falta de novedades: «Habrá que hacerlo con rigor, pausa y tranquilidad, no improvisando» un acuerdo. Insistió, además, en el mensaje que lanzó la noche electoral tras conocer que sus votantes le han dejado con cinco ediles en lugar de los seis del mandato anterior: «El mensaje ha sido claro en Oviedo y es que la mayoría quiere un gobierno de izquierdas». Él está dispuesto a lograrlo aunque su postura pasa por un diálogo con los protagonistas y no a través de los medios de comunicación.

Un primer café

IU, que alcanzó pactos con el PP en los dos últimos años de la legislatura, despejó ayer otra de las dudas. «Para un gobierno jamás pactaríamos con el PP. Solamente tengo una propuesta que es una negociación con la izquierda, no contemplo otra», declaró Roberto Sánchez Ramos, de IU. El coordinador local de su partido incluso dio un paso más. Envió una carta a Taboada y López porque «no verse esta tarde es perder el tiempo y dilatar la formación de un gobierno de izquierdas».

Al que será portavoz de Ciudadanos en el nuevo Ayuntamiento, Luis Pacho, tampoco le llamó nadie: «Ni Somos ni IU ni PSOE ni PP». Se ve fuera de un posible gobierno aunque advierte que su partido «no está ubicado ni a la derecha ni a la izquierda». Se sitúa en el «centro» y estaría dispuesto a unirse a un partido político si se llegara a un acuerdo programático, «no a cambio de sillones». «La ideología para nosotros es secundaria, lo importante es la transparencia y la regeneración democrática», añadió al tiempo que destacó que la lista más votada el domingo fue la del PP: «No sé si la apoyarán o no lo que está claro es que ganó el PP».

Quedan tres semanas para la fecha prevista del Pleno de investidura. Los contactos se producirán a partir de la mitad de esta semana y todo apunta a que habrá que esperar para saber si Agustín Iglesias Caunedo continuará como alcalde o debe ceder el bastón de mando a Ana Taboada. Aunque hay un apunte improbable de cara a los resultados definitivos, pero que ahí está: el PSOE se ha quedado a 550 votos de conseguir un concejal más, que le quitaría a IU. Eso daría un giro a la situación actual y vuelta a empezar.