Enfermería pide cámaras de vigilancia en los pasillos y alarmas en las consultas

Enfermería pide cámaras de vigilancia en los pasillos y alarmas en las consultas

El sindicato Satse propone a Sanidad y a las comunidades cincuenta medidas para luchar contra la violencia que sufren sus profesionales

A. COLLADO / AGENCIASGIJÓN.

El sindicato de Enfermería (Satse) ha propuesto al Ministerio de Sanidad y a las consejerías de todas las comunidades autónomas medio centenar de medidas para luchar contra la violencia que sufren los profesionales durante su práctica clínica diaria. En Asturias, son los centros con mayor presión asistencial los que registran más ataques a médicos y personal de Enfermería. Ambos colectivos reconocieron haber sufrido el año pasado 96 agresiones, pero estas son mucho más habituales en el segundo (82 casos) que en el primero.

El conjunto de medidas contra las agresiones físicas y verbales que se incluye en la propuesta normativa que el sindicato ha trasladado ahora tiene como objetivo que haya una ley estatal o autonómica que ofrezca una respuesta «eficaz, conjunta y coordinada» al «grave problema» que sufren a diario estos profesionales en España.

En concreto, Satse propone, entre otras medidas de carácter estructural, generalizar los sistemas de videovigilancia durante las 24 horas en los pasillos y en las salas de espera y de admisión de los centros sanitarios, así como los dispositivos sonoros de alarma en las consultas, y que la iluminación sea óptima en cualquier estancia.

Entre las iniciativas de carácter activo, la organización sindical aboga por la inclusión en la historia clínica del paciente de sus antecedentes como sujeto activo de violencia sanitaria, si es el caso, así como otros detalles de la agresión realizada que permita identificar su gravedad, y, entre las de carácter organizativo, reducir los tiempos de espera, garantizar una ratio adecuada y segura de pacientes por enfermera e implantar un sistema de organización debidamente protocolizado para pacientes y familiares. Del mismo modo, Satse defiende que los enfermeros atiendan, con las medidas de seguridad pertinentes, a aquellos pacientes con antecedentes por un acto de violencia y que sean acompañados por las fuerzas de seguridad si tienen que prestar asistencia en los domicilios de pacientes condenados por cometer este tipo de actos.

En el aspecto formativo e informativo, la organización subraya la necesidad de aportar a los profesionales sanitarios los datos, conocimientos y habilidades necesarias para desarrollar su actividad con mayores garantías de no sufrir daños. Así, propone, por ejemplo, adquirir y mantener una formación adecuada en defensa personal contra los actos de violencia.

Nuevo puesto

Por otra parte, Satse apuesta por la creación de la figura del delegado de prevención contra la violencia en el ámbito sanitario, que formaría parte del Comité de Seguridad y Salud del centro y que se encargaría de vigilar el cumplimiento de las medidas puestas en marcha, así como de demandarlas si no se estuviesen desarrollando de manera adecuada. Una vez registrado un caso de agresión, desde el sindicato se solicita la implementación de un servicio específico encargado de prestar apoyo psicológico a la víctima, así como poner a disposición del enfermero un servicio encargado de tramitar directamente con el Ministerio Fiscal la denuncia que pudiera presentar.

Finalmente, en el ámbito de la administración pública, Satse apuesta porque el servicio autonómico de salud correspondiente se persone como acusación particular en las causas penales abiertas y que la víctima de un caso probado de violencia sanitaria pueda solicitar el traslado a una plaza o puesto en distinto centro, servicio o unidad.