Enfermeros denuncian «represalias» por testificar en el 'caso de las gasas'

Enfermeros denuncian «represalias» por testificar en el 'caso de las gasas'
Fernández Vilanova (segundo por la izquierda), con cinco enfermeros del servicio de cirugía cardiaca del HUCA. / ÁLEX PIÑA

L. M. OVIEDO.

«Lo único que hicimos fue declarar la verdad de lo que vivimos, que durante la cirugía se encontraron dos compresas en la cavidad torácica del paciente. Y a partir de ese momento se nos impusieron múltiples medidas sancionadoras». Pablo Blanco, uno de los dos enfermeros apartados del servicio de cirugía cardiaca «de forma arbitraria y punitiva» tras comparecer ante el juez y dar una versión distinta a la del jefe del servicio y la dirección del HUCA, acudió ayer a la Junta General junto a otras compañeras para denunciar la «represión» de la que dicen ser objeto. «Hay siete personas a las que se les ha abierto un expediente sancionador. En el último año, ocho han tenido que darse de baja por ansiedad, estrés y depresión y cinco aún siguen de baja y en tratamiento», detalló.

Las consecuencias que para estos enfermeros ha tenido su declaración en el caso del paciente de 44 años que falleció desangrado durante una operación en febrero de 2018 fue objeto de debate ayer en la Junta a partir de una pregunta del diputado de Podemos Andrés Fernández Vilanova al consejero de Sanidad. «En un caso de estas características, en el que hay abierto un proceso penal y en el que se formulan acusaciones muy graves entre compañeros, lo que tiene que hacer un consejero es callar como un muerto», manifestó Francisco del Busto. Para Vilanova, «hasta un ciego ve que se les está represaliando».