España, entre los países europeos que carece de un plan de prevención

El Sespa ha iniciado la puesta en marcha de un protocolo, que empezó a aplicarse hace medio año en la zona del Nalón

P. SUÁREZ GIJÓN.

El Ministerio de Sanidad, tras la llegada del PSOE con Pedro Sánchez a la cabeza, se ha marcado el objetivo inmediato de lograr poner en marcha un plan de prevención del suicidio, algo de lo que España, de momento, carece. La tasa de muertes por suicidio no se mantiene estable en el país -alrededor del 0,1% de las muertes anuales-, mientras que cuando se trata de decesos por otras causas, desde el cáncer a las drogas o el tráfico, se han conseguido importantes avances en su reducción.

El suicidio se puede prevenir. Así lo evidencian datos como los obtenidos en Finlandia, donde según el presidente de la Asociación Española de Suicidología, Andoni Anseán, se pasó en menos de 10 años de tasas del 13 por 100.000 a otras del 10 por 100.000. La clave está en la detección temprana, tanto por las personas del entorno del posible suicida como por los médicos de Primaria. En la Comunidad Valenciana se ha desarrollado incluso una campaña de publicidad en los autobuses y se dan instrucciones a los sanitarios para que incluyan en sus reconocimientos preguntas que permitan identificar ideaciones suicidas, puesto que es normal que quienes intentan quitarse la vida den antes señales de esta voluntad.

El siguiente paso es asegurar que esos posibles casos, a veces ligados a problemas de salud menta (depresión, psicosis, adicciones, trastorno límite de personalidad, acoso escolar...), tengan cita con un profesional especializado en la materia lo antes posible (el plan establece 72 horas), lo cual no siempre sucede. Según datos que expuso Juan José Carballo, psiquiatra del hospital Gregorio Marañón de Madrid, el pasado jueves en el Congreso de la Sociedad Española de Suicidología, el 50% de los jóvenes que lo intentaban no habían sido atendidos nunca en una consulta de salud mental.

Y en Asturias, el Servicio de Salud del Principado (Sespa) puso en marcha el pasado mes de marzo un protocolo especial para prevenir y actuar ante situaciones de riesgo potencial de suicidio. La iniciativa, basada en un grupo de trabajo interdisciplinar coordinado desde la Unidad de Salud Mental e integrado por un buen número de profesionales de varias especialidades, se empezó a implantar en la región por el Área Sanitaria del Nalón, donde ya se han atendido a una treintena de pacientes.

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