El estatuto de los celadores asigna las tareas de limpieza al «personal femenino»

El estatuto de los celadores asigna las tareas de limpieza al «personal femenino»

EUGENIA GARCÍA

«Los celadores realizarán excepcionalmente aquellas labores de limpieza que se les encomienden cuando su realización por el personal femenino no sea idónea o decorosa en orden a la situación, emplazamiento, dificultad de manejo, peso de los objetos o locales a limpiar». Este es uno de los puntos del artículo 14.2 del Estatuto de Personal no Sanitario al servicio de las instituciones sanitarias de la Seguridad Social, una norma de 1971 -es decir, preconstitucional- pensada, redactada y dirigida exclusivamente a personal femenino.

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Es el más flagrante, pero no el único aspecto que los celadores asturianos consideran machista, de la regulación que, aunque está derogada de facto», según explica Francisco Menéndez, del sindicato profesional Sicepa, sigue vigente 48 años después. El texto matiza que los celadores, que en aquella época eran exclusivamente hombres, bañarán «a los enfermos masculinos» y rasurarán también «a los enfermos masculinos».

«Suena fatal, pero en la práctica no se cumple», tranquiliza Menéndez. Hoy en día, los celadores «son en su práctica mayoría mujeres». «El estatuto está completamente desfasado y las funciones que especifica -ascensorista, entre otras- están obsoletas y no tienen nada que ver con las actuales».

«Urge desarrollar una nueva norma que se ajuste a los tiempos», piden los celadores asturianos, que recuerdan que así se ha hecho, por citar un ejemplo, en Castilla y León. Ésta debería contemplar «la creación de una formación profesional específica, porque la situación actual es anacrónica y raya lo temerario».