El examen de auxiliar de enfermería reúne a 6.415 personas en la prueba de mayor afluencia

Una de las diez aulas habilitadas para la oposición de técnicos en cuidados de auxiliar de enfermería celebrada ayer en el recinto ferial Luis Adaro, en Gijón. / CAROLINA SANTOS
Una de las diez aulas habilitadas para la oposición de técnicos en cuidados de auxiliar de enfermería celebrada ayer en el recinto ferial Luis Adaro, en Gijón. / CAROLINA SANTOS

Más de un 65% de los inscritos participaron en la convocatoria del Sespa para cubrir 799 plazas, en una jornada que discurrió «con total normalidad»

EUGENIA GARCÍA / AIDA COLLADO GIJÓN.

El examen para obtener una de las 799 plazas de Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería sacadas a oposición por el Servicio de Salud del Principado de Asturias fue ayer el que registró mayor afluencia de las tres ofertas públicas de empleo ya realizadas hasta el momento. Más de un 65% de los 9.866 inscritos acudieron puntuales y sin provocar grandes aglomeraciones -no era fácil debido a su elevado número- al recinto ferial Luis Adaro de Gijón. Para hacerse una idea, a la macro-oposición de celador se presentó el 55% de los que previamente se habían apuntado. Aún así, los auxiliares realizaron la prueba «sin ningún incidente destacable», en una jornada que, tal y como destacó el gerente del Sespa, José Ramón, Riera, transcurrió «con total normalidad».

Los nervios, que los hubo, quedaron aparcados fuera. A las once de la mañana, cuando ya se habían cerrado las puertas y se dio inicio a la prueba, comenzaron a cubrir el test un total de 6.415 aspirantes. De este modo, se convirtió también en el mayor examen hasta la fecha, ya que los 15.268 aspirantes a una plaza de celador y los 10.487 que optaron a un puesto de auxiliar administrativo las pasadas semanas se repartieron en dos turnos, de mañana y tarde.

Muchos de los que ayer se presentaron a la oposición ya habían probado suerte en las anteriores. Esto, sumado a la experiencia acumulada en los dos últimos meses por las 142 personas que velaron por el correcto transcurrir de la jornada, evitó complicaciones de importancia. Ni siquiera hubo grandes colas a las ocho, la hora a la que abrieron las puertas del recinto ferial. Los aspirantes fueron llegando de forma escalonada y a las diez los primeros comenzaron a entrar en las aulas habilitadas a tal efecto.

Marisa Montañés, secretaria autonómica del Sindicato de Auxiliares de Enfermería, aseguraba entonces que la mañana discurría «con normalidad» y sin apenas incidencias, aunque hubo una decena de personas que por errores en el pago de las tasas de inscripción no pudieron finalmente presentarse a la OPE. Calma: «Si en su reclamación tienen razón volveremos a examinarlas», tranquilizó Riera.

La mayoría, de más de 58 años

«Dentro, la gente está animada y muchos han estudiado mucho», resumía Montañés. «El único inconveniente de esta oposición es la edad: la mayoría de los aspirantes son mayores de 58 años». ¿El motivo? Esta es la primera prueba convocada desde 2003, cuando tuvo lugar la extraordinaria del Insalud. «Somos muy mayores, muchos vienen con una puntuación altísima y otros no se presentan por arriesgar sino únicamente para ver el examen». La razón por la que esta OPE contaba con menos inscritos que las anteriores es que para optar a una plaza se exige el título de Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería -un ciclo formativo de Grado Medio de la rama Sanitaria- o Técnico Auxiliar (Formación Profesional de primer grado).

«Este es un opositor que en teoría tiene más interés, porque tiene una titulación y llevamos muchos años sin oposiciones. Desde la extraordinaria de consolidación del Insalud han pasado 17 años, por lo que la mayoría del personal tiene bastante edad. Pero 800 son muchas plazas», confirmaba optimista el representante de Sicepa, Francisco Menéndez.

A la salida, miradas fijas en el examen y en los teléfonos móviles, intercambio de opiniones y, en general, satisfacción por el trabajo realizado. Se trata, reconocía el gerente del Sespa, «de la categoría con mayor temporalidad y más olvidada históricamente».

Riera se mostró convencido de que «en los próximos años, seguro que asistimos a muchas modificaciones a favor» de los técnicos en cuidados de auxiliares de enfermería. El primer paso se dio ayer. Tras 120 minutos de examen, en el aparcamiento de El Molinón esperaba el medio centenar de autobuses fletado por los sindicatos, que trasladaron a 2.500 opositores. Aproximadamente, el 10% de los participantes en el examen procedía de fuera de Asturias.