Fallece un camionero de Tapia tras despeñarse 25 metros y arder su vehículo en Villayón

Un bombero apaga las llamas junto al camión siniestrado en Villayón. / FOTOGRAFÍAS: JOSÉ SIMAL / D. S. FUENTE

«Estoy seguro de que intentó salvar el camión hasta el último momento», dijo el padre de la víctima, que vivía en Luarca y tenía 44 años

DAVID SUÁREZ FUENTEVILLAYÓN.

El camión que conducía se salió de la vía por la que circulaba, chocó contra unos árboles e Israel González no pudo recuperar la trayectoria. El vehículo acabó despeñándose por un desnivel de 25 metros. Y empezó a arder. Israel González, camionero nacido en Tapia de Casariego y vecino de Luarca, no pudo superar el accidente. Todo sucedió hacia las cuatro y media de la tarde de ayer, cuando González circulaba por la AS-35 con su vehículo, en el que transportaba áridos destinados a las obras de reparación de otra carretera, la VY-8 que une Valdedo y Castanedo.

El accidente se produjo a escasos metros del puente Polea, en Villayón. El vehículo, tras caer por el desnivel, quedó en el borde del cauce del río Polea. Y sus llamas, además, se propagaron, provocando un incendio forestal que pudo ser controlado por los bomberos. Israel González, de 44 años, estaba casado y tenía dos hijas. Vivía en el barrio luarqués de Villar. Ayer, había estado comiendo en un restaurante de Villayón, tras lo cual se dirigió a Navia para cargar su camión. Varios testigos indicaron, de hecho, que el vehículo iba cargado. La intensidad del impacto pudo hacer que la carga se desperdigara junto al río Polea, puesto que el camión estaba vacío cuando llegaron los agentes. Se trata de un lugar de difícil acceso, que complicó las labores de los equipos de emergencia. Así lo indicaba el 112, que explicó que esas dificultades impidieron la intervención inicial del equipo de rescate, que permaneció en el lugar marcando desde el aire la posición. El helicóptero multifunción, junto a los bomberos de Ibias, realizó una serie descargas con las que se extinguió el fuego que afectó a matorral. Al mismo tiempo, el resto de la dotación y el jefe de zona descendieron hasta el camión. Se fue montando un tendido de mangueras para extinguir las llamas del vehículo, al tiempo que se rastreaba la zona en busca del posible ocupante del mismo, por si pudiera haber salido despedido.

Las llamas calcinaron la cabeza tractora del camión, mientras que la góndola, que apareció vacía, no resultó quemada. Fue durante las tareas de extinción cuando los bomberos localizaron el cuerpo sin vida del camionero, completamente calcinado. Además de los bomberos del SEPA, al lugar se desplazaron varias UVI móviles, dos helicópteros del 112, agentes de la Guardia Civil y miembros de Protección Civil. Hasta la zona acudieron también familiares de Israel González, el padre y una hermana, además de la alcaldesa de Villayón, Estefanía González, que conocía a Manuel, quien fue concejal en Tapia. «Estoy seguro que intentó salvar el camión hasta el último momento», decía el padre, Manuel González, de la víctima.

En la zona, varios vecinos recordaban que en la década de los noventa otro camionero había sufrido un accidente en el mismo tramo de la carretera. Salvó su vida, contaron, al saltar del vehículo. Israel González no tuvo esa fortuna. «No era de los que corría», decían quienes le conocían, quienes le veían pasar con su camión rumbo al trabajo.

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