Fallece el empresario Miguel Echeverría mientras se bañaba en Luanco

Playa de Santa María. Socorristas y empleados de la funeraria trasladan el cadáver del empresario. / A. G.-OVIES
Playa de Santa María. Socorristas y empleados de la funeraria trasladan el cadáver del empresario. / A. G.-OVIES

Los equipos sanitarios trataron sin éxito de reanimar en el arenal a quien fuera fundador de la compañía Dimelsa

ALICIA GARCÍA-OVIESLUANCO.

Miguel Echeverría, fundador de la empresa de materiales eléctricos Dimelsa, falleció ayer cuando se estaba dando un baño en la playa de Santa María de Luanco. El empresario, de 77 años, se desvaneció por causas que aún se desconocen y fueron unos jóvenes quienes dieron la voz de alarma. Los socorristas fueron los primeros en intentar reanimarlo en el propio arenal, hasta donde se trasladó inmediatamente un equipo sanitario. A pesar de la rapidez de la intervención, los esfuerzos fueron en vano.

Echeverría vivía en Oviedo, aunque era oriundo de la parroquia gozoniega de Antromero. El empresario y su mujer tienen una casa en la villa luanquina a la que acudían sin falta todos los veranos. La pareja era, verano tras verano, de los primeros en llegar al concejo en la temporada estival.

Ayer, como en otras muchas jornadas, Miguel Echeverría había decidido pasar la mañana en la playa, a donde acudió con su nieta pequeña. La niña se encontraba jugando con unas amigas y él decidió aprovechar para darse un chapuzón. Fue entonces cuando sufrió el desvanecimiento.

A la espera de los resultados de la autopsia, todo apunta a que podría haber sufrido un ataque cardiaco, aunque según explicó uno de sus nietos «no tenía ningún problema de salud».

Una vez confirmado el fallecimiento, se trasladó hasta el arenal una patrulla de la Guardia Civil y un equipo forense que se encargaron del levantamiento del cadáver.

En contexto

«Muy querido»

Su fallecimiento impresionó a las numerosas personas que se encontraban en la playa en ese momento. Y según se iba conociendo lo sucedido familiares y conocidos expresaban su consternación. En la villa de Luanco el empresario era muy conocido y apreciado.

«Veranean en Luanco de toda la vida. Es habitual verlo por aquí y es muy querido», decían ayer sus conocidos, quienes horas después seguían sin hacerse a la idea de que Echeverría había fallecido. Uno de sus nietos, que acudió al arenal nada más recibir la llamada de su padre avisando de lo que pasaba, le describía como «una buena persona. Cuidaba mucho de su familia. Le gustaba mucho venir por Luanco».

Miguel Echeverría fundó hace años la empresa de materiales eléctricos Dimelsa, aunque llevaba unos años jubilado tras dejar la compañía en manos de su hija. La empresa atesora una gran trayectoria en la región; cuenta con dos fábricas en las que elaboran los productos que luego sacan al mercado.