«Solo veíamos llamas y humo. La casa se vino abajo en poco tiempo. Fue una tragedia»

Estado en el que quedó la vivienda, en la localidad de Sierra, Laviana. / J. C. ROMÁN
Estado en el que quedó la vivienda, en la localidad de Sierra, Laviana. / J. C. ROMÁN

Fallece un vecino de Sierra, en Laviana, durante el incendio de su vivienda de madrugada

MARTA VARELAPOLA DE LAVIANA.

Un vecino de Sierra, cerca del núcleo de El Condado, en Laviana, perdió la vida durante el incendio de su casa, ocurrido de madrugada. El fuego devoró el edificio de dos plantas, que en poco tiempo quedó reducido a cenizas. Apenas unas pocas paredes lograron quedar en pie después de que los bomberos, tras varias horas, controlaran las llamas.

Los vecinos que presenciaron lo ocurrido desde el principio miraban atónitos la escena mientras transmitían a los bomberos sus temores. Temían que el dueño del inmueble estuviese dentro, y que hubiese quedado atrapado por las llamas. Lo mismo sospechaban sus familiares, aunque nadie se atrevía a decirlo en voz alta. Pasado el mediodía y tras varias horas de duro trabajo, los bomberos confirmaron la presencia de restos humanos entre los escombros de la vivienda.

Todo hace presuponer que se trata del propietario del inmueble, que el día antes fue visto por varios vecinos en el pueblo. La forense acudió al lugar de los hechos para ocuparse del cadáver y proceder a su traslado al Instituto de Medicina Legal, en Oviedo, donde se realizarán las pruebas de ADN para confirmar su identidad.

La tragedia se fraguó de madrugada. Los vecinos se despertaron por un fuerte olor y el intenso humo que a partir de las tres y media de la mañana comenzó a expandirse por el pueblo. La magnitud del incendio se comprobó al salir a la calle. El fuego ya se había apropiado de toda la casa: «solo veíamos llamas y humo», explicaron. De inmediato llamaron a la familia del propietario para intentar saber si se encontraba dentro del edificio. A las 3.52 horas fue un familiar del fallecido, que desde otra localidad, y tras ser alertado por los vecinos, reclamó la presencia del 112 y de las fuerzas de seguridad.

Las llamas no dieron tregua y el inmueble de dos alturas se convirtió en escombros en poco tiempo. Afortunadamente, no había casas cercanas, lo que hubiera agravado la magnitud de la tragedia. La llegada en primera instancia de efectivos de Bomberos del parque de El Entrego, en San Martín del Rey Aurelio, certificaba la intensidad del incendio. A pesar de su rápida intervención, ya se encontraron con la edificación prácticamente derruida. Fue necesario un refuerzo de los parques La Morgal, y del jefe de la zona centro. Posteriormente se sumaron dotaciones de Proaza y Coballes, en el concejo de Caso.

Respiración autónoma

Los bomberos se vieron obligados a trabajar con los equipos de respiración autónoma, ya que tuvieron que ir removiendo poco a poco los escombros para refrigerar la zona y extinguir el fuego. A las 13.16 horas comunicaron que había indicios de que el inquilino de la vivienda podría estar en su interior. A las 14.55 horas, la policía judicial, desde el lugar del incidente solicitó la movilización de servicios fúnebres para retirar los restos mortales localizados en el interior del edificio. Resta por confirmar su identidad, aunque para vecinos y familiares no hay duda sobre este aspecto.

Los expertos consideran que las llamas pudieron sorprender a este vecino «durmiendo, y que el intenso humo hizo imposible que saliese al exterior de la vivienda». Lo que nadie se explica es cómo pudo producirse el incendio, pero sobretodo cómo se pudo propagar con la fuerza que lo hizo. «Era imposible atajar las llamas, devoraban la casa por segundos, y se vino abajo en minutos. No pudieron hacer nada», lamentaron.