Fallece un motorista de 44 años en una curva entre Cangas e Ibias

La Guardia Civil investiga la salida de vía en la carretera de acceso al Pozo de las Mujeres Muertas. / B. G. H.
La Guardia Civil investiga la salida de vía en la carretera de acceso al Pozo de las Mujeres Muertas. / B. G. H.

Vecino de Oviedo y natural de Valdés, circulaba en dirección a La Regla de Perandones cuando se salió de la AS-29 y chocó contra el quitamiedos

BELÉN G. HIDALGO CANGAS DEL NARCEA.

Un motorista de 44 años, Pablo G. G. M., falleció este sábado a mediodía tras sufrir un accidente de tráfico en una curva cerrada a la altura del kilómetro 32 de la AS-29, la carretera que da acceso al Pozo de las Mujeres Muertas y que comunica los concejos de Cangas del Narcea e Ibias. El motorista se salió de la vía por la derecha, chocó contra el quitamiedos y salió despedido. Circulaba en dirección a La Regla de Perandones, en el concejo de Cangas del Narcea. Pese a que en un primer momento se le practicaron labores de reanimación, no tuvieron éxito y falleció apenas unos minutos después del siniestro.

Según la información facilitada por la Guardia Civil, que recibió el aviso a las 12.36 horas, el motorista viajaba con un grupo «muy grande», sin embargo, en el momento del accidente iba solo. Así, no estuvo implicado ningún otro vehículo en el siniestro. Por este mismo motivo, tampoco hubo testigos que pudiesen arrojar alguna información con la que esclarecer las causas del accidente que ahora están investigando desde el Instituto Armado.

Hasta el lugar de los hechos se desplazaron, en un primer momento, una patrulla de seguridad ciudadana del puesto de la Guardia Civil de Cangas del Narcea y un médico de la zona, así como una ambulancia. Posteriormente, se personaron dos patrullas de la Guardia Civil de Salas y Bomberos del parque cangués de Tebongo. Además, el equipo de atestados de la Guardia Civil de Luarca se encargó de las mediciones de cara a la investigación.

Tras el levantamiento del cadáver, los restos mortales del motorista fueron trasladados al Instituto de Medicina Legal de Asturias, donde se le practicará la autopsia, cuyos resultados prevén conocerse en las próximas horas.

Según ha podido saber este diario, el joven era natural de Ferrera de Merás, un pueblo del concejo de Valdés, aunque residía en Oviedo y era habitual su presencia en el pueblo valdesano los fines de semana. Pablo G. G. M. era aficionado a las motos y trabajaba en un taller en la capital asturiana. Fuentes cercanas a la familia del fallecido no se explican lo que ha podido ocurrir, pues califican a Pablo como un hombre «tranquilo».

Abundantes curvas

La carretera en la que perdió la vida es una ruta bastante frecuentada por amantes de las motos. A lo largo de su trazado se suceden diversos tramos que reúnen abundantes curvas y, muchas de ellas, especialmente cerradas. Además, el lugar en el que perdió la vida el joven motorista está próximo al argayo caído en febrero de 2018 y que mantuvo cortada la carretera más de una semana.

En los últimos seis meses, en las carreteras asturianas se han sucedido las víctimas mortales en accidentes de moto. Así, en octubre de 2018, un motorista de 29 años fallecía tras salirse de la vía cuando circulaba por la Autovía Minera (AS-I) en dirección a Gijón, en el punto kilométrico 6,4, a la altura de Langreo. En noviembre, en Santa Marina de PiedraMuelle, a las afueras de Oviedo, otro hombre perdía la vida al ser arrollado por una furgoneta cuando circulaba en motocicleta a la altura del cruce con San Claudio. En diciembre, un chico de 25 años perdía la vida en Avilés al intentar adelantar un coche contra el que chocó. El 25 de enero, otro motorista fallecía en la autovía AI-81 en el tramo que une Avilés con el enlace de la autovía del Cantábrico de Tamón. La víctima cayó de su moto cuando se dirigía al trabajo.

El siniestro mortal más reciente tuvo lugar el 24 de febrero, cuando un vecino de Cudillero de 46 años, que circulaba con su moto se salió de la carretera y acabó chocando contra un talud, en la carretera de Castro.