La falta de médicos en Asturias impide reforzar los centros de salud de zonas turísticas

Una mujer accede al servicio de Urgencias del centro de salud de Llanes. / NEL ACEBAL
Una mujer accede al servicio de Urgencias del centro de salud de Llanes. / NEL ACEBAL

Los concejos con mayor afluencia de visitantes en verano no dispondrán de facultativos extra para atenderlos

E. GARCÍA / G. POMARADAGIJÓN / LLANES.

Llanes, Ribadesella, Cangas de Onís, Colunga, Posada de Llanes, El Parque-Somió, Puerta La Villa, Candás, Villaviciosa, Luanco, San Esteban de Pravia, Castrillón, Trevías, Luarca, Navia, Vegadeo y Tapia de Casariego. Todos estos centros de salud tienen dos cosas en común: se sitúan en zonas de gran afluencia turística en las que en verano se incrementa la presión asistencial y en algún momento contaron con una figura, la denominada «médico de incidencia turística», que ha desaparecido a causa de la falta de profesionales.

Estos facultativos suponían un refuerzo extra en zonas de alta incidencia turística y se encargaban de todos aquellos pacientes desplazados desde otras áreas sanitarias. «Hay que ser conscientes de que el dimensionamiento de los cupos está hecho en base a la población del centro de salud, pero una zona como Llanes se ve incrementada en varios miles de personas durante el verano, y los facultativos son menos. Aumenta la población, disminuyen los efectivos y el caos está servido». Así lo explica Javier Alberdi, presidente del Sindicato Médico Profesional de Asturias (Simpa), quien anticipa que a medida que avance el verano, la problemática no va a hacer sino empeorar. «Se va a producir una saturación brutal en las consultas de los médicos», alerta. Añade que la situación no es imprevista, sino que «la venimos denunciando desde hace tiempo». «Todo viene derivado de la falta de profesionales», critica.

«Las consultas ya están masificadas de por sí, hay médicos de vacaciones y no pueden contratar porque no hay nadie en las bolsas de demandantes de empleo». Como consecuencia, «vamos a vivir una importante crisis asistencial y la sobrecarga va a ser tremenda tanto en áreas urbanas como en otras zonas». Los profesionales cogen vacaciones, y aunque haya un escalonamiento de los descansos «son más los que se van que los que pueden suplir las ausencias».

De hecho, Alberdi calcula que el porcentaje de sustituciones no llega en la actualidad «ni al 10% en todas las áreas». En zonas turísticas como las anteriormente citadas, estima, «harían falta por lo menos un par de facultativos para cubrir cada servicio». «Aunque casi estaríamos contentos si lográramos uno».

El servicio de incidencias turísticas «ha ido menguando progresivamente desde la crisis», lamenta Alberdi. Los últimos en perder esta figura han sido los centros de salud del Área Sanitaria VI, así como los de Luanco y San Esteban de Pravia, adonde aún el pasado verano podían acudir durante la tarde los desplazados a estos lugares que enfermasen durante sus vacaciones.

La ausencia de este refuerzo está provocando ya saturación en varias zonas de la región, especialmente en el área sanitaria VI, correspondiente al Oriente. Tras días explicando la situación a los pacientes, en el centro de salud de Posada de Llanes optaron por colocar unos carteles informando a los desplazados de las pautas a seguir para ser atendidos, «pero la dirección les conminó a retirar la información en un intento de esconder la porquería bajo la alfombra», critica el presidente del Simpa.

La cuestión de la falta de refuerzos fue abordada ayer en una reunión entre la gerencia y los coordinadores de los centros de atención primaria. Según fuentes presentes en ese encuentro, el compromiso es el de tratar de cubrir los servicios extra mediante médicos y enfermeros tanto de plantilla como eventuales. Una vez hecha la oferta, indican, cabe esperar a que los profesionales decidan si aceptan. «Se trata de intentar que al menos se refuerce durante las tardes, no solo para la afluencia turística, también para los pacientes habituales».