Fapas desarrolla un sistema para evitar que la fauna dañe los árboles frutales

REDACCIÓN GIJÓN.

El colectivo Fondo para la Protección de los Animales Salvajes (Fapas) ha desarrollado un sistema para proteger a las plantaciones de árboles frutales de los animales. Se trata de proteger a cada pequeño árbol con una tela metálica diseñada especialmente con púas electrosoldadas. Ellas impiden a los animales acercarse a la protección, garantizando que la planta en su interior se desarrolle sin ningún riesgo.

Explica la entidad que el modelo tradicional, con simples protectores, no sirve en determinadas áreas, en especial en zonas donde hay ciervos, ya que los árboles son destruidos al rascarse con ellos o simplemente los aplastan para poder acceder a los brotes tiernos que sobresalen por la parte superior de los protectores.

El modelo de protección, analizado durante un año, ha presentado ya a empresas del sector agrario asturiano, así como al Servicio Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario (Serida), este sistema con el objetivo de hacer compatibles esas plantaciones con el mantenimiento del ganado en las fincas.

Recuerda Fapas que las plantaciones de árboles frutales para favorecer la mejora del hábitat del oso pardo en la cordillera Cantábrica han chocado siempre con la presencia de la fauna silvestre o el ganado doméstico, que causan daños o las destruyen por completo.

 

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