Las feministas exigen leyes contra los vientres de alquiler y la prostitución

Representantes de colectivos feministras de Asturias, en la presentación de las 22 propuestas contra la explotación sexual y reproductiva que dirigen a los partidos políticos. / LUIS SANTIAGO
Representantes de colectivos feministras de Asturias, en la presentación de las 22 propuestas contra la explotación sexual y reproductiva que dirigen a los partidos políticos. / LUIS SANTIAGO

«Ser madre o padre no es un derecho sino un deseo, y éstos no se pueden satisfacer a costa de otras personas», opinan

LAURA MAYORDOMO GIJÓN.

Mismo documento, misma puesta en escena. Colectivos feministas de toda España presentaron ayer en la mayoría de comunidades autónomas su 'Agenda contra la práctica del alquiler de vientres y la prostitución', un manifiesto en el que colectivos como No Somos Vasijas, la Red Estatal contra el Alquiler de Vientres (RECAV) y Stop Vientres de Alquiler explican por qué se oponen a dos prácticas que consideran que atentan contra los derechos humanos. En ambas «se está traficando con personas», subrayó la presidenta de la tertulia feminista Les Comadres, Begoña Piñero, en la presentación del documento en Gijón. En él se recogen además 22 propuestas. Nueve, relativas a la maternidad subrogada. Trece, a la prostitución. El objetivo es que los partidos políticos que concurren a las elecciones generales del próximo día 28 incluyan en sus programas el compromiso de llevar adelante las reformas legales necesarias para poner fin a ambas prácticas. Cambiarlas obliga a «un cambio de mentalidad», señaló Blanca Cañedo-Argüelles.

«Yo soy dueña de mi derecho a decidir si quiero ser madre o no, pero no soy dueña de mi cuerpo. No se me permite por ejemplo dar un órgano a cambio de dinero», puso como ejemplo Piñero. De la misma manera, ahondó en la cuestión de los vientres de alquiler manifestando que «ser madre o padre no es un derecho, sino un deseo, y éstos no se pueden satisfacer a costa de otras personas».

El colectivo feminista, dijeron ayer sus representantes en Asturias, tiene esperanzas de que su lucha «tenga resultados» en las elecciones del 28 de abril. Pero si el resultado de las urnas es una victoria de la derecha, «nosotras volveríamos a salir a la calle. Y con más fuerza», advierten.