«Asturias tiene que apostar por la mejor formación»

Tradicional foto de familia del Día del SabadellHerrerro-Ateneo Jovellanos, con miembros de ambas entidades. En el centro, Félix Baragaño, Luis Fernández-Vega, Isabel Moro, Isaac Pola y Pablo Junceda. :: FOTOS: JOSÉ RAMÓN NAVARRO/
Tradicional foto de familia del Día del SabadellHerrerro-Ateneo Jovellanos, con miembros de ambas entidades. En el centro, Félix Baragaño, Luis Fernández-Vega, Isabel Moro, Isaac Pola y Pablo Junceda. :: FOTOS: JOSÉ RAMÓN NAVARRO

La entrega del premio del Ateneo Jovellanos y el SabadellHerrero al Instituto Oftalmológico Fernández-Vega reivindicó el potencial del Principado

SUSANA BAQUEDANO

Era ayer el ya tradicional Día del SabadellHerrero en la Feria Internacional de Muestras de Asturias, y se notó. La música de las gaitas y las bolsas azules con bombones o caramelos que la entidad financiera se encargó de repartir a cuantos se acercaron a su pabellón, y fueron cientos, dieron colorido a una jornada en la que también se celebraba la decimocuarta edición del Premio al Desarrollo Económico e Industrial del Ateneo Jovellanos, que viene apoyando el banco que dirige Pablo Junceda. La celebración fue, por tanto, doble y de calado, a la altura del nivel del galardonado, el Instituto Oftalmológico Fernández-Vega, en la persona de su presidente, Luis Fernández-Vega.

Tras la foto de familia ante el pabellón del SabadellHerrero, se celebró el acto de entrega del premio en el salón de actos del Palacio de Congresos del recinto ferial Luis Adaro. Fue ahí donde se le rindió homenaje al premiado, miembro de una familia que «rezuma solidez, solvencia y valores en todo cuanto emprenden y desarrollan», como destacó Junceda, que puso de ejemplo a los Fernández-Vega para lanzar un claro mensaje: «Asturias y los asturianos seremos una comunidad y una sociedad más sólida, más solvente y con más valores si hacemos, como ha hecho nuestra familia premiada, una apuesta decidida y sin complejos por las personas». «¿Y qué es apostar por las personas? Es, sencillamente, ponerlas en el centro de todo, apostar por su mejor formación, porque por encima de cualquier reto profesional, por delante de cualquier innovación, lo más importante es y seguirá siendo en cualquier actividad el capital humano: las personas».

Un pueblo «sabio»

Por todo ello, abogó por que en el Principado se sitúe a la Universidad, a la Formación Profesional y a las nuevas formas de colaboración público-privada para conseguir una preparación acorde con lo que demanda el mercado, en el primer lugar de nuestras prioridades». «Tampoco nos equivocamos si situamos la formación en valores como el esfuerzo, el compromiso, el rigor, el trabajo, el respeto, la seriedad y el mérito como catalizadores de nuestra juventud», agregó.

«Visión humana»

El director general del SabadellHerrero se mostró convencido de que «sólo teniendo una visión humana de cualquier proyecto que se acometa o emprenda en Asturias, seremos capaces de diferenciarnos del resto y situarnos en el grupo de los mejores territorios».

Fue Álvaro Muñiz, director de la Fidma, quien se encargó de glosar la figura de Luis Fernández-Vega y el Instituto que preside y que viene siendo «una referencia nacional e internacional», que atiende en Asturias a 110.000 pacientes al año, el 70% de fuera de la región.

También el presidente de la Cámara de Comercio de Gijón, Félix Baragaño, y el consejero de Empleo, Industria y Turismo, Isaac Pola, elogiaron «el compromiso y el arraigo con Asturias» de la saga de oftalmólogos, así como «la concepción humana y la vertiente familiar» del centro, que cuenta con unos 200 trabajadores y los medios técnicos más avanzados.

Tras el trabajo desarrollado desde el año 1986, en que comenzó su andadura el Instituto Oftalmológico Fernández-Vega, esta empresa familiar ha seguido una constante evolución y crecimiento. Ejemplo de ello es la tercera fase de ampliación de su clínica, que se inauguró en abril de 2009, en plena crisis económica, con la puesta en marcha de una unidad de investigación que ya es puntera en Europa.

Instalaciones para investigar

Sus instalaciones son, sin duda, de las más modernas y singulares de España. Con los 3.300 metros cuadrados de esa última ampliación, el centro de los Fernández-Vega dispone de unos 15.000 metros de superficie. En las nuevas instalaciones se investigan nuevas técnicas, tanto del tratamiento y detección precoz del glaucoma, como de otras patologías frecuentes de la córnea y la retina. Todo ello es fruto de la visión de futuro que puede atribuirse al conjunto de la saga familiar, ya que todos sus miembros han sido y son parte imprescindible de esta realidad empresarial.

'Marca' de calidad

La familia Fernández-Vega ha conseguido crear una 'marca' que, como los grandes productos de calidad, sólo con mentar su apellido, se asocia indiscutiblemente con lo más alto de la oftalmología española, europea y mundial. Con el galardón del Ateneo Jovellanos, se reconoce la aportación al desarrollo económico de Asturias de una saga que es ejemplo de responsabilidad social, corporativa y comprometida con la continuidad familiar. El Instituto Oftalmológico Fernández-Vega es más que un centro especializado en oftalmología; es una empresa creada desde el conocimiento, la ilusión y la gran visión de una de las sagas de médicos más antiguas de España.

Los doctores que hoy llevan las riendas del centro pertenecen a la cuarta y quinta generación de oftalmólogos de esta familia asturiana, cuya historia de éxitos comienza a escribirse con Adolfo Fernández-Vega.

Fieles a la tradición, los responsables del Banco SabadellHerrero, con Pablo Junceda al frente, visitaron el estando del periódico EL COMERCIO, donde fueron recibidos por su director, Marcelino Gutiérrez, que también acudió al acto de entrega del premio al Instituto Oftalmológico Fernández-Vega.

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