«Esta edición de la Feria es una de las mejores de los últimos años»

Félix Baragaño, en las calles del recinto Luis Adaro, ayer, minutos después de abrir sus puertas. :: ARNALDO GARCÍA/
Félix Baragaño, en las calles del recinto Luis Adaro, ayer, minutos después de abrir sus puertas. :: ARNALDO GARCÍA

Félix Baragaño Presidente de la Cámara de Comercio de Gijón

CHELO TUYA

Durante dieciséis días ha sido el presidente de una comunidad con más de 700.000 habitantes. Una con 63 ediciones tras de sí, con más 600 expositores que representan a más de dos mil empresas e instituciones. El 'todo Asturias' ha pasado por el recinto ferial Luis Adaro y el presidente de la Cámara de Comercio de Gijón, Félix Baragaño (Gijón, 1959) tiene claro que el termómetro de la Fidma indica que en Asturias, aunque hay mucho por avanzar, hay cosas, muchas, que funcionan. También tiene claro que él solo será 'presidente de comunidad' en agosto. Que la política no le ha llamado. Y si le llama, él no está.

-Cierra la 63. ¿Una de las mejores?

-Sin duda. Es una de las mejores ediciones de la Fidma. No solo por afluencia de público, que superaremos en un 2% la del año pasado, ni por el hito de expositores, sino por la intensa agenda de actos que se ha generado. La afluencia a todas esas citas ha sido masiva.

-El 'enemigo' de la Feria siempre fue el buen tiempo. Sin embargo, han llenado con sol y calor.

-Sí, la afluencia ha sido masiva.

-¿Ya han dado con el truco para repetirlo en posteriores ediciones?

-(Risas) ¡Ojalá! Creo que es un cúmulo de factores. Está claro que tienen un gran tirón estos actos paralelos que se organizan. Al día siguiente se ven reflejados en la prensa y eso tiene un efecto llamada espectacular. Además, hemos roto con el tópico de que siempre es lo mismo.

-¿Y no lo es?

-Nooo. Solo hay que ver el pasillo central. La exposición sobre el Camino del Principado, la Roma de Gijón... Si alguien no fue, debería ir al estand del Ayuntamiento de Langreo, espectacular con el cuadro parlante de Pedro Duro. Todos se esfuerzan al máximo en presentar algo distinto y original. La Feria es mucho más que la galería comercial o la hostelería. Incluso esos dos sectores también se renuevan y ofrecen sorpresas. ¿Qué necesidad tienen Alimerka, EdP o Hunosa, por citar algunos, en venir y hacer el esfuerzo que hacen? Será por algo.

-Ministra inaugural. Ministra de visita. ¿Visita real?

-Seguimos trabajando en ello. Son malas fechas, las de agosto, para una visita real. Lo de las visitas ministeriales nos encanta. Las administraciones han visto que este es un gran escaparate.

«Carson me vendió un tractor»

-Más de 2.000 empresas, 600 expositores, 5.000 empleos... ¿Y dinero? ¿Cuánto genera la Feria?

-Buf. Es muy difícil. Aquí se venden cientos de coches, pero todos los expositores hablan de gran nivel de ingresos. Carson, por ejemplo, me vendió el otro día un tractor...

-¿Con descuento especial?

-(Risas) No, con ninguno. El mismo precio que a todos. Pues me contaba él que lleva treinta vendidos de ese robotito que funciona solo.

-No es un producto barato.

-No. Y lo más importante, él me dice que con esas ventas ya tiene hasta final de año de trabajo, porque esos robots llevan una instalación.

-Según el termómetro de la Feria, ¿la economía asturiana va bien o esperamos todos a agosto para gastar lo poco que tenemos?

-(Risas) No hay parámetros técnicos. Casi me sumo a lo que nuestro presidente, Adrián Barbón, nos dijo el día de la inauguración: hay muchas cosas que mejorar y que no van bien, pero hay otras que sí funcionan. Esto es una muestra. La gente viene, ve y consume. Si hace ese gasto es porque lo puede hacer. Aunque hay muchas cosas mejorables, tenemos que vender más una imagen optimista de nuestra tierra. Tenemos empresas en Asturias que son auténticas líderes mundiales.

-¿Por ejemplo?

-Samoa, Zitrón, Olmar y sus autoclaves, TSK con la termosolar, Seresco, Futuver, que ha hecho el registro de México DF desde Gijón; el Grupo Intermark, Ascol... Hay empresas asturianas de muchos sectores a nivel mundial, pero tenemos aún poca masa crítica.

-La llegada de Ikea este año, ¿supone abrir la puerta a otras multinacionales?

-Son grandes corporaciones a las que no les interesa venir a vender, sino que tienen un modelo de venta de gran superficie. Ikea viene porque ya ha estado con nosotros en otras ocasiones (Mercaplana, Detiqueta) y se han dado cuenta de que esto funciona. Ellos no vienen a vender producto, pero sí a sumarse a las multinacionales aquí implantadas y a que se pierda el temor a la multinacional que viene a fagocitar.

-¿Veremos a Zara o Mc Donalds?

-¿Quién lo sabe? ¿Por qué no? A nosotros nos gusta tener equilibrio de sectores, como nos enseñó el maestro Álvaro Muñiz (director de la Fidma jubilado en la 62 edición). Estos días me dijo la propietaria de una franquicia de ropa ibicenca que quería venir. Que teníamos que hablar. Le dije que hablara rápido, porque en enero y febrero se cierra todo.

Crecer a medio plazo

-¿Qué sector demanda más?

-Todos. Coches, alimentación, hostelería, el mueble cada vez más, el auxiliar de la construcción... Me cuesta pensar en algún sector que no crecería si tuviera oportunidad.

-¿La Feria puede crecer?

-Es que no hay dónde. Podemos hacerlo hacia arriba o hacia abajo. O un mejor aprovechamiento.

-¿Crecer hacia arriba?

-¿Por qué no? Los pabellones feriales de París son alucinantes: de 40 o 50 metros, parecen como nuestro Pabellón Central, pero tres o cuatro uno encima de otro. Serían inversiones altas y no se podría hacer de un día para todo. Pero sí, con el tiempo, vamos a ir haciendo un mejor aprovechamiento. Lo primero, en la zona más próxima al parque Hermanos Castro, la más degradada.

-¿En qué fase está ese proyecto?

-Ha quedado recogido en el PGO y ahora es cuestión de seguir avanzando con las fuerzas políticas para que esa idea se lleve a cabo en dos o tres años.

-¿Supone mucho coste?

-El Ayuntamiento ha previsto una calle de un solo sentido, con carril bici. Nosotros ahí tendríamos una nueva fachada, con una entrada y reorganización de todos los espacios. Pero no hay un presupuesto fijado porque es un proyecto a medio plazo y para desarrollar por fases. Como ha crecido siempre el recinto ferial Luis Adaro. Es un recinto autosuficiente. Es un modelo para todos los parques empresariales. Hay quien ha hecho grandes inversiones en áreas que ahora están sin utilizar y son un lastre.

-Oviedo tiene libre la Fábrica de la Vega y el Calatrava... ¿La Fidma seguirá siendo única en Asturias?

-Hay que pensar en una Asturias única. Las actividades que desarrollemos tienen que ser complementarias, no hacer algo para intentar quitárselo a otro. Eso es ridículo.

-¿Pensar en global?

-Claaaro. No podemos pensar en que, por ejemplo, el turista es de Gijón, de Oviedo o de Picos... El turista es de Asturias. Las tres cámaras defendemos el área metropolitana y no nos gustan las peleas entre ciudades. No nos gustan estas luchas, por ejemplo, por los grados de la Universidad ¡Por favor! Que la Universidad decida dónde tiene que ser. Nuestras tres grandes ciudades son tres barrios pequeños de Madrid. ¿Alguien se plantea que haya un Ifema en cada barrio de Madrid? ¿En qué estamos pensando?

Tres cámaras o una

-Habla de global, pero las tres cámaras siguen sin fusión, cuando otras entidades sí se han aglutinado. ¿Es más fuerte una cámara a tres que una cámara única?

-No es que la fusión de las cámaras se haya aparcado, probablemente en el medio o largo plazo se vaya a ello. Pero lo que tenemos claro los tres presidentes es que la fusión puede ser el camino natural cuando se haya hecho el camino previo de trabajar en conjunto, cuando cada uno no piense solo en lo suyo, sino que lo haga en la globalidad de Asturias.

-¿Piensan igual los presidentes de las cámaras de Oviedo y Avilés?

-Creo que ahora mismo se da la circunstancia de que a los tres presidentes de las tres cámaras nos es imposible pensar en local, por nuestro tipo de negocio. Nos pasa a los tres. Es positivo que tengamos esa visión y trabajemos de la mano. Dar unos servicios homogéneos a todos los empresarios asturianos, independientemente de dónde estén. Me defino antilocalista. Creo que los localismos son empobrecedores.

-Donde sí hay unión es en reclamar mejores conexiones.

-Hacen falta más rutas, más conexiones y precios adecuados para conectar con facilidad. Creo que el AVE va a ayudar mucho cuando llegue.

-¿Llegará?

-(Risas) Sí, hombre, no hay duda. Que podamos tener un ida y vuelta a Madrid por menos de cien euros. Eso generará rebaja en los precios de los aviones. Belarmino Feito (presidente de la Fade) insiste mucho en conectar con los grandes hub europeos.

-Poco caso le han hecho.

-Es una pelea importante. También tienen mucho que decir las compañías aéreas. No es fácil. Hay que seguir intentándolo. ¿Lo conseguiremos? Estoy seguro de que sí.

«Europa debería reaccionar»

-En los últimos días solo se habla de que Alemania se ha enfriado y que si eso supone la gripe para Europa. ¿Neumonía para Asturias?

-No cabe duda de que hay tensiones mundiales a nivel de comercio. Hay una pelea tremenda entre Estados Unidos y China. A veces Trump parece poco sensato, pero detrás lo que hay es una pelea económica. A veces creo que en Europa lo estamos viendo con demasiada indolencia. Seguimos ensimismados en nuestras políticas internas y deberíamos reaccionar. Eso pedimos las asociaciones empresariales. No podemos exigir internamente, por ejemplo, unas medidas medioambientales cuando los demás están a años luz. Es ridículo exigir a Arcelor unos esfuerzos tremendos en Europa y luego importar acero turco y chino, más barato porque no cumple esas medidas. Eso nos conduciría a cerrar térmicas y siderúrgicas en Europa para luego importar acero o energía como estamos haciendo. No tiene ni pies ni cabeza, porque supone reducir empleo.

-¿Y el medio ambiente?

-Tendremos que luchar con las mismas armas que los demás. Cuando las diferencias se solucionen, lograr lo que todos deseamos.

-La presión fiscal expulsa a los empresarios asturianos.

-Efectivamente. El Estado de Bienestar está basado en una política impositiva que los empresarios respetamos. Lo que no queremos es estar en inferioridad de condiciones respecto a otras comunidades autónomas. Y no solo en España. Tenemos a Francia que apostó por la energía nuclear y ahora tiene una energía más barata que la nuestra. Las empresas asturianas cada vez están más en concursos internacionales, porque aquí estamos en inferioridad de condiciones.

-¿Y en un país con Gobierno en funciones?

-No es bueno. Genera inestabilidad. Hay una posibilidad bastante real, desgraciadamente, de que volvamos a nuevas elecciones.

-¿Dará Félix Baragaño el salto a la política? Mire que Álvaro Muñiz negó, pero luego saltó.

-(Risas) Soy empresario, no me veo en política.