«Con lo que vemos en la 'escape room' tendríamos para un libro»

«Con lo que vemos en la 'escape room' tendríamos para un libro»
Rafael Perdiguer, jefe de ventas de EdP, en uno de los dos salones de la 'scape room'. / JOSÉ RAMÓN NAVARRO

Rafael Perdiguer. Responsable de Ventas de EdP en el noroeste de España

CHELO TUYA

No se da ninguna importancia. Y eso que, además del responsable de ventas de EdP en el noroeste, lo es del pabellón que la eléctrica tiene en la Feria y, sobre todo, es una persona que confiesa entender el recibo de la luz. Rafael Perdiguer (Mieres, 1974), asegura que todo se debe a la 'factura clara' que su empresa ha puesto en marcha. De hecho, cree que su facilidad para destripar los entresijos de la cuenta del consumo energético no es nada comparada con el verdadero enigma del recinto Luis Adaro. No, no es como salir del 'escape room' que EdP ha montado este año. El enigma es encontrar la respuesta a por qué más de 700.000 personas visitan la Fidma cada año. Y muchas, más de una vez.

-¿Han instalado una 'escape room' porque es más fácil salir de ahí que entender sus facturas?

-(Risas) Bueno, nosotros ahora tenemos la 'factura clara'. La hemos hecho en contacto con nuestros clientes, que nos habían dicho que la factura de la luz era algo infumable. Hemos hecho un esfuerzo muy importante para convertir algo muy complicado en algo trasparente. Hay que tener en cuenta que un logaritmo neperiano nunca va a ser guapo.

-¿Usted entiende el recibo?

-(Risas) Claro. Es verdad que la factura es complicada.

-Hay quien dice que China invierte en su empresa porque el recibo ya está en su idioma.

-Claro. (Risas) Pero estamos acercando el chino a un castellano muy claro. Con la 'factura clara', el chino es mucho más comprensible.

-Qué no habrán visto este año con su 'escape room'...

-Todos los años hemos vivido cosas muy impresionantes, pero con la 'escape room' tenemos como para escribir un libro.

-Cuente, cuente.

-El público se queda encerrado y se olvida de que hay cámaras de seguridad.

-¿Y qué hacen?

-Pues un día entraron tres personas mayores, dos hombres y una mujer, y al llegar a la zona del salón, se sentaron en el sofá. Y allí estuvieron, tranquilamente, los dos minutos y medios que dura la prueba.

-¿Sin participar?

-Sí... Entramos preocupados a preguntar qué les pasaba y nos dijeron que nada, que estaban muy a gusto... Y costó que se fueran. (Risas). Quisieron hacer otra ronda para volver a estar allí sentados.

-¿No será que la prueba es tan difícil como el recibo?

-Nooo (risas). Para salir de aquí solo hay que ser muy cotilla... Igual que para desentrañar el recibo de la luz.

-¿La gente es consciente de que, aunque ustedes no graban, sí hay cámaras de seguridad?

-(Risas) No... Los sofás dan para mucho... Pero, como diría Mayra, hasta ahí puedo leer.

-¿Les ha desaparecido atrezo?

-Hay muy poco que te puedas llevar. Lo único que hay es un altavoz, muy alto, que puedes desenchufar. Pues oye, todos los días alguien lo desenchufa (risas).

-Pero si están viendo quién es.

-Bueno, si la persona es feliz, pues que lo desenchufe... Luego ya entramos nosotros a enchufarlo. Peor fue el año pasado.

-¿Qué pasó el año pasado?

-Que se llevaron una de las tablets que tenían las azafatas... Lo raro no fue que lo hicieran, sino cómo: estaba sujeta a una tarima y se llevaron madera y todo.

-La culpa es suya, por dar siempre muchos regalos.

-(Risas) El verdadero enigma es ese. No que demos regalos, sino lo que hacemos para lograrlos. Algún caso ha habido de baja como cliente para venir aquí a darse de alta y llevarse el regalo que damos a los nuevos contratos...

-¿Y no es un enigma hacer cola media hora para entrar en la Feria un día de sol y playa?

-(Carcajadas) Sí. Pero yo reconozco que el lunes, no, pero el próximo martes echaré de menos esto. Aquí la gente viene feliz. Repite. Nosotros damos regalos según los puntos que acumulan los clientes y siempre decimos que los enviamos a casa. Pues ni hablar. Todos quieren venir aquí a por él.

-Su 'escape room' es perfecto para vivir ya en la Feria.

-Revisaremos bien el último día, no se vaya a quedar encerrado alguna de esas personas que vienen a diario.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos