De ser Fernando Alonso a escalar el Urriellu

Central Lechera. Un joven trata de alimentar y lavar a su ganado virtual. / FOTOS: JOSÉ RAMÓN NAVARRO
Central Lechera. Un joven trata de alimentar y lavar a su ganado virtual. / FOTOS: JOSÉ RAMÓN NAVARRO

La realidad virtual creciente sitúa al público en El Molinón, un barco pesquero o una granja lechera

PABLO SUÁREZ

El próximo Fernando Alonso puede ser alguien recién llegado de escalar el Urriellu o con la camiseta húmeda después de finalizar la temporada del bonito. La realidad virtual, que se ha adueñado de los grandes estands del recinto, hace posible esto y mucho más. Espacios como Liberbank, SabadellHerrero, Alimerka o Central Lechera Asturiana basan su atractivo en diferentes juegos de simulación a través de los que plantean retos con cierto carácter competitivo pero, sobre todo, lúdico. Pero cuidado, pese a que el concepto de realidad virtual pueda parecer un mero trámite, los premios que se ofrecen a los que consigan superar las diversas pruebas no vienen regalados. Unas gafas especiales, dos sensores y una pantalla son herramientas suficientes para que, a través de un programa informático especialmente diseñado para cada estand, el visitante realice un viaje virtual que en muchos casos resulta sorprendente.

Trepar una pared

En el caso de Sabadell, como viene siendo tradición en los últimos años, buscan siempre una temática muy unida a la cultura asturiana. En este caso, el centenario del Parque Nacional de la Montaña de Covadonga les sirve como punto de apoyo a la hora de edificar un espacio amplio y en el que se destacan los grandes atractivos naturales que ofrece esta zona de la región. Uno de ellos, especialmente para los más deportistas, es la abundancia de picos y paredes en los que practicar la escalada.

Este es precisamente el centro de la experiencia de realidad virtual que propone la entidad bancaria. El usuario encuentra ante sí una simulación extremadamente realista de la que podría ser una de las paredes del famoso Urriellu. Al no existir la posibilidad de caída, aunque se mantiene parte de la impresión que supone subir una pared vertical, el visitante experimenta una cómoda ascensión que completará desplazándose por las diferentes puntos de apoyo que plantea el juego. Ojo. No es fácil.

Ordeñar una vaca

Menos competitivo pero igualmente entretenido resulta para el visitante la experiencia que propone Central Lechera Asturiana, en cuyo estand ha instalado dos simuladores de realidad virtual que recrean una granja y realizan labores ganaderas tales como ordeñar, alimentar a los animales o limpiar sus dependencias, labores cuya buena ejecución viene premiada con puntos que se suman a un marcador personal. «Mi resultado ha sido 250. Ha sido muy divertido», comentaba Iker González, un cántabro de 12 años que se encuentra en Gijón aprovechando las vacaciones junto a su familia. Al simulador que ya estaba presente el año pasado, desde la compañía lechera suman este año otro mucho más avanzado a través del que el visitante vive de una manera mucho más realista el proceso de ordeñar una vaca. «A los niños les está encantando», comentaba Saúl Martínez, coordinador del espacio.

El anzuelo del público

Otro los espacios que se centran en la realidad virtual es el de Alimerka, cuyo interior luce totalmente renovado. Su apuesta se basa en la pesca, una actividad importante en la región, y más concretamente en el bonito. Subido a una barca, el visitante debe tratar de pescar todos los bonitos que le sea posible. Debido a que su visión se reduce a la superficie marítima, otra persona debe 'enrolarse' en la tripulación y, con la ayuda de una pantalla, guiar al improvisado pescador hacia las mejores piezas. «No es fácil perscarlos», afirmaba Illán Fernández tras completar la pesca de una sardina.

Pena máxima

Con un carácter más emotivo aunque sin perder el tono lúdico de la experiencia, el Ayuntamiento de Gijón ofrece en su estand la posibilidad de lanzar o parar un penalty en un Molinón Enrique Castro 'Quini' absolutamente a rebosar, con el ambiente que ello conlleva. El visitante puede escoger entre convertirse en 'El Brujo' o en su hermano, el guardameta Jesús Castro. «Yo he optado por ser portero, y no me ha resultado nada sencillo», afirmaba Daniel Arbesú, de 10 años, tras haber parado una pena máxima de las tres que le fueron lanzadas.

Correr con Fernando

El estand de Liberbank a la entrada del recinto, también está enfocado a brindar una simulación realista de portiva. Se trata del automovilismo y, como no podía ser de otra manera, su protagonista no es otro que Fernando Alonso. Simuladores de karting invaden el estand en lo que se propone como una competición de premio suculento: el visitante que consiga hacer un mejor tiempo a lo largo de la Feria firmará un contrato de un año con FA Racing, la escudería fundada por el bicampeón del mundo. El circuito Kyoto Driving Park es el escenario escogido por la organización del concurso, y donde los improvisados pilotos deberán demostrar sus habilidades al volante y presentar su candidatura a ser la próxima figura asturiana del automovilismo. «Se trata de un premio espectacular», reconocía Alfonso Rodríguez, coordinador de la empresa Mundo GT, que presta los simuladores.

 

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