Una máquina para fabricar estrellas

'Estadio' de fútbol circular donde se entrena la técnica en el recinto. / NAVARRO
'Estadio' de fútbol circular donde se entrena la técnica en el recinto. / NAVARRO

El jugador debe ir golpeando el balón según el color de las luces de una plataforma para adiestrar su técnica

PABLO SUÁREZ

Que clubes de la talla del Borussia de Dortmund hayan incluido esta tecnología en sus rutinas de entrenamiento es claro indicador de que no se trata de un simple juego o pasatiempo. Coerver Coaching es una de las últimas novedades en cuanto a tecnificación futbolística y llega al ferial de la mano de la empresa asturiana Aprende Jugando, desde donde han propuesto una competición con el fin de introducir este método desconocido para el gran público.

Se trata de una plataforma circular rodeada de una serie de placas sensoriales que el jugador debe ir golpeando según sea el color de las luces que llevan incorporadas, con un tiempo limitado a un minuto. El reto reside en la capacidad y visión del futbolista a la hora de tocar todas las placas en las que se va encendiendo la luz correcta. «Con la práctica se acaba mejorando mucho en cuanto a velocidad de reacción y técnica. Tienes que tener muy en cuenta el centro del círculo porque a la mínima que pierdes un poco la dinámica empiezas a cometer errores», afirma Adrián Amez, uno de los responsables del invento disponible para probar en el recinto.

Aunque contado pueda parecer un ejercicio sencillo, la realidad es que es cuanto menos complicado. La agilidad a la hora de manejar la pelota y la capacidad de reconocer la siguiente placa a golpear incluso antes de recibir el balón son las claves de una buena puntuación. «Si te comes alguna luz verde ya te empiezas a poner nervioso y no das una. La concentración es básica para hacerlo bien», explicaba uno de los visitantes que se atrevió a probar el mecanismo.

El que prueba repite

La simulación, advierten, es bastante fiel a la realidad. Durante un partido apenas tienes tiempo para pensar y tener los sistemas automatizados es una ventaja que puede marcar las diferencias entre un buen y un mal jugador. Conocedores de este aspecto, muchos clubes profesionales han incluido este dispositivo en sus entrenamientos y los resultados, según indican desde la propia empresa, no han podido ser mejores.

Independientemente de sus características técnicas, la actividad es cuanto menos adictiva. «Mucha gente que prueba una vez acaba repitiendo para ver si mejora sus marcas. También hay algunos amigos que vienen y terminan picados y compitiendo por sacara una mayor puntuación», cuenta Amez, quien pone de ejemplo a un usuario que llegó a gastarse 24 euros (cada partida cuesta tres), obsesionado por sumar más puntos.

Acertar en la luz verde supone sumar tres puntos, mientras la luz amarilla tan solo aporta uno y la roja resta. Por ello, la precisión en el pase también es un factor a tener en cuenta. «Ahora mismo la puntuación máxima está en 121 puntos. Las marcas habituales están bastante por debajo», reconoce Amez. El campeón, que se sabrá el último día de Feria, recibirá un premio en forma de balón y camiseta de fútbol.

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