Un reconocimiento por la defensa de la cultura y la visión empresarial

Félix Baragaño, Isabel Moro, Pablo Junceda, María Calvo, Mariví Monteserín, Ana González, Aníbal Vázquez, Marcelino Gutiérrez y Marcelino Marcos. :: FOTOS: DANIEL MORA

El Ateneo Jovellanos entrega sus premios a la vicepresidenta de Fade, María Calvo, y a EL COMERCIO, «un órgano vital para la ciudad», en palabras de la alcaldesa

PABLO SUÁREZ

Creado en 1953 por varios ilustres gijoneses de corte liberal, el Ateneo Jovellanos ha ido adquiriendo con el paso de los años la figura de una suerte de guardián en lo que a cultura y divulgación refiere. Enfocado en la difusión, en el sentido más amplio de la palabra, comprometido con el desarrollo de la ciudad y siempre del lado de la sociedad gijonesa, la institución se ha ganado el respeto social, empresarial y político a base de trabajo, honestidad y buen hacer. Ejemplo de ello es la multitudinaria acogida que cada año tienen los Premios Ateneo Jovellanos al Desarrollo Económico e Industrial y que, ayer, en su decimocuarta edición, volvieron a congregar en la Fidma a lo más granado de la sociedad, política y empresa asturiana. «Premiamos de forma modesta pero reconocemos a lo grande», resumió Isabel Moro, presidenta de la institución.

En esta ocasión, la distinción, simbolizada en un busto del prócer en fundición de bronce diseñado por el artista Jesús Gallego, recayó en manos de EL COMERCIO y la empresaria María Calvo, directora general de CSB Promociones Inmobiliarias y quien actualmente también ostenta el cargo de vicepresidenta en la Federación Asturiana de Empresarios (Fade). «Aunque en labores diferentes existe una igualdad de méritos evidente entre ambos premiados».

Fue Luis Rubio, vicepresidente del Ateneo, el encargado de glosar la figura de este periódico. «Vivimos en una sociedad poco abierta a culturizarse. Se consume lo chabacano, lo ramplón y lo mediocre porque es más fácil de digerir», comenzó diciendo, muy crítico, para a continuación referirse a este periódico como una «excepción» dentro de ese enfoque. «EL COMERCIO ha exhibido un compromiso permanente con la cultura. Desde su primer director, don José Sierra, pasando por Adeflor y Carantoña, hasta el actual, Marcelino Gutiérrez», destacó al tiempo que reivindicaba los medios de comuniciación como plataforma para la cultura «de calidad y entendible», tomando como ejemplo dos de las banderas de este periódico en ese sentido. «Tanto el Aula de Cultura, que colabora con el Ateneo en numerosas iniciativas, como el suplemento Culturas tratan temas atractivos que son muy de agradecer», señaló.

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«Un acicate para seguir»

«La cultura, ni ahora ni nunca, lo ha tenido fácil, pero actos como este demuestran que nos sigue importando», correspondió, tras recoger el galardón, el director de EL COMERCIO, quien destacó el valor del distintivo. «Para todos los que realizamos el periódico este premio tiene un extraordinario valor por quién nos lo concede. El Ateneo encarna los mejores valores de la sociedad asturiana y gijonesa», afirmó, a la vez que destacaba la larga lista de iniciativas realizadas entre ambas entidades. «Solo podemos responder con compromiso. Compromiso que ampliaremos hasta donde desde el Ateneo deseen». Tampoco quedó de lado en el discurso de Marcelino Gutiérrez el momento informativo que vive actualmente la sociedad asturiana. «Va a exigir talento y empeño. Lo que nos corresponde a los periodistas es estar a la vanguardia de nuestro compromiso con los ciudadanos. Este premio es precisamente un acicate, un refuerzo para seguir», expresó.

Quien también dedicó palabras de cariño hacia EL COMERCIO fue la alcaldesa de Gijón, Ana González, encargada ayer de cerrar el acto. «Es un gran medio. Su implicación en la vida gijonesa es la de un órgano vital que incide en la mejora de la ciudad en todos los terrenos», ensalzó, con una mención especial a la relevancia cultural del decano.

«Aportar antes que figurar»

El papel de glosar la figura de la otra premiada del día, María Calvo, correspondió al exdirector del Ateneo y exdirector de la Fidma, Álvaro Muñiz, quien se mostró «especialmente orgulloso» de su cometido. «Fui testigo directo de la ascensión de María en su empresa familiar (Construcciones San Bernardo). Ya desde los inicios aportaba esa entrega noble y comprometida con su entorno que le caracteriza», destacó Muñiz, quien elogió la actitud y visión empresarial de Calvo. «Supo llevarla gran crisis del sector con inteligencia. Para ella lo importante nunca ha sido figurar, sino aportar», elogió. Quien tampoco escatimó en elogios hacia la empresaria fue la alcaldesa, Ana González. «María es la primera vicepresidenta de Fade. Construir y edificar son actividades capitales, pero también lo es construir presencia de mujeres en las grandes empresas y entidades», incidió la regidora.

En esta misma línea se mostró la premiada, que confesó haber recibido la noticia del galardón con cierta sorpresa. «Este tipo de premios se le conceden habitualmente a personas que rozan ya el final de su trayectoria. Espero que a la mía le queden años todavía», afirmó. Calvo, empresaria constrastada, quiso aprovechar su discurso para lanzar un mensaje hacia todo el colectivo de mujeres. «Debemos dar un paso adelante para asumir responsabilidades en las empresas», reclamó quien también dijo concebir el premio como un reconocimiento a las nuevas generaciones de directivos. «Entiendo el premio como una forma de visualizar una nueva generación de mujeres y hombres al frente de grandes empresas», expresó.

La también actual vicepresidenta de la Asociación de Promotores y Constructores de España no se olvidó de la realidad de la empresa asturiana y los retos que afronta en los próximos años. «Tengo la suerte de haberme encontrado a grandes personas durante mi carrera profesional. Son empresarios dedicados a hacer de Asturias una región de futuro», aseguró con convicción.

La entrega de los premios coincidió con el día que la Feria dedica al Banco SabadellHerrero, patrocinador de los premios, algo que no se le pasó por alto a la alcaldesa, quien, ante la atenta mirada del director general de la entidad, Pablo Junceda, quiso poner en valor la firme apuesta por la región a lo largo de los años. «Se trata de una de las entidades bancarias más importantes, que crece sin dejar atrás su fuerte arraigo con el Principado», afirmó al mismo tiempo que elogiaba su estand y el trabajo desarrollado para su diseño: «Es uno de los más interesantes, con la minería, tan importante, como eje central».

El acto concluyó, como mandan los cánones, con las gaitas y el himno de Asturias.