Feve suprimió trenes en días de calor por averías en el aire acondicionado

Feve suprimió trenes en días de calor por averías en el aire acondicionado

Usuarios y sindicatos avalan la falta de unidades desvelada por los ingenieros y critican la escasa inversión real del plan ministerial

R. MUÑIZGIJÓN.

La última de Feve afecta al aire acondicionado. Durante los días de calor del pasado verano la compañía se vio obligada a impedir la circulación de parte de sus ferrocarriles por averías y falta de mantenimiento en los sistemas de refrigeración. La compañía confirma que tuvo que suprimir parte de sus frecuencias por este inconveniente. «Se han ido llevando las unidades al taller y se han sacado según se van reparando», explican.

El episodio es solo el último ejemplo de las deficiencias que arrastra la compañía y que han sido detalladas en un reciente informe de la demarcación asturiana del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos. En su trabajo, los técnicos destaparon que la operadora ferroviaria llega al absurdo de mantener programadas frecuencias que «se sabe de antemano que es imposible de realizar». Los talleres de El Berrón centran su actividad en la mañana, que es justo cuando los ferrocarriles están en circulación, lo que impide hacer tratamientos preventivos. Además de un cambio de horario en el complejo, los ingenieros proponen como solución transitoria alquilar convoyes que están sin uso en el País Vasco.

«Sí que faltan trenes, estocaje en los almacenes y repuestos en el mercado», confirma Luis Blanco Junquera, de UGT. «Además en El Berrón tienen que atender ferrocarriles de Ferrol porque allí no hay ni taller», abunda. El ferroviario denuncia la «miopía política», que se está traduciendo en un «desilusionante» Plan de Cercanías. Para darle la vuelta a la situación el Ministerio de Fomento presentó en 2017 un programa que comprometía cerca de 600 millones de inversión hasta 2025.

En atención al mismo, el pasado curso Renfe y Adif disponían de 42,3 millones para mejoras en la red asturiana, pero solo ejecutaron 14,7. El resto del dinero quedó sin gastar a pesar de las acuciantes necesidades de las cercanías. «El Plan es muy necesario, pero exigimos una valoración semestral o trimestral de su avance. Si no, no sirve de nada», urge Blanco.

«Falta voluntad política desde Madrid y del nuevo presidente del Principado esperamos una presión seria», apoya Carlos García, del colectivo Asturias al Tren. Pablo García, impulsor de la plataforma SOS Tren, coincide con los ingenieros en el despropósito que supone que tras la fusión de Renfe y Feve en 2013 sigan teniendo taquillas, máquinas y tarifas distintas. «Para que te informen de una incidencia en la ventanilla de una te mandan a la otra y viceversa».

Más debate despierta la reclamación de los ingenieros de estudiar una parada de cercanías para el HUCA, que está a 800 metros de distancia de la línea ya existente. «Andando se tarda lo mismo que desde Sanz Crespo al Humedal», avala Blanco Junquera, quien lleva años peleando por un proyecto que exige «una inversión mínima». En Asturias al Tren mantienen su oposición a poner más paradas en las líneas y ven más interesante coordinar los autobuses de Oviedo con los trenes de La Corredoria.