Fomento necesita al menos 500 millones este año para cumplir sus promesas en el Principado

Fomento necesita al menos 500 millones este año para cumplir sus promesas en el Principado
JESÚS MANUEL PARDO

La fragilidad del Ejecutivo amenaza con demorar parte de las obras. Siete proyectos que tenían fondos reservados en 2018 quedaron sin licitarse

RAMÓN MUÑIZ GIJÓN.

Mañana debería ser un gran día para el Principado. El Congreso de los Diputados recibe el borrador de presupuestos elaborado por el Gobierno de Pedro Sánchez, cuentas diseñadas para atraerse el voto de los nacionalistas catalanes, vascos y Podemos preferentemente. El documento incluye una lluvia de millones para las obras en Cataluña, se ha anticipado un impulso para el ferrocarril extremeño y, si se cumplen los compromisos, ha de aportar una inyección determinante para las obras estatales de interés asturiano. Hasta 500,57 millones quedaron programados para 2019 en el Presupuesto General del Estado del pasado curso, el que logró aprobar el PP días antes de verse desalojado de la Moncloa.

Salió merced a una moción de censura en cuyo debate el propio Pedro Sánchez se ató a esa misma hoja de ruta. En un rifirrafe con el diputado de Foro Asturias, Isidro Martínez Oblanca, el entonces futuro presidente declaró: «Lógicamente nosotros vamos a respetar la ejecución de las obras que han sido presupuestadas en materia de infraestructuras por parte del actual Gobierno; no queda otra, porque evidentemente no son nuestros presupuestos, pero desde luego no vamos a incumplir el acuerdo de esta Cámara».

Variante de Pajares
la inversión programada en 2019 es de 77,78 millones para iniciar el montaje de vía, la estabilización definitiva de la ladera, el cambiador y cumplir así la promesa de terminar las obras en 2020.
Vial de Jove
tenía 2 millones en 2018, pero sigue sin licitar.
Salas-El Reiguerón
tenía 2,5 millones; sigue sin licitar.
Acceso a la ZALIA
tenía un millón, ha sido suprimido.
Langreo
había 2,7 millones para las vías del soterramiento que todavía no fueron licitadas.
Pajares
los 5 millones para su renovación se cancelaron al decidir su cierre a partir de 2021.
Lena-Gijón
el millón para la renovación de la vía no se usó.
Feve en la costa
había tres millones para renovar la línea.

Ese guion que terminó heredando contemplaba para 2019 una mejora del 62,1% en la inversión que en territorio asturiano tienen en cartera el departamento de Carreteras del ministerio, Adif en el campo ferroviario y las autoridades portuarias de Gijón y Avilés. En total, el último presupuesto aprobado por las Cortes reconoce que en 2019 necesitan para avanzar al ritmo previsto 309,68 millones, cifra a la que hay que incorporar 24,89 millones de la vertiente leonesa de la variante de Pajares, y otros 166 que tienen por destino la renovación del tramo ferroviario León-La Robla, la supresión del fondo de saco de León (que reducirá en unos 20 minutos el viaje en tren con la meseta) y la duplicación de la vía entre la capital vecina y Valladolid (imprescindible para incrementar la velocidad de los convoyes con origen o destino en Asturias). En total, 500,57 millones para actuaciones de interés regional que están reconocidas en el documento.

Sobre el papel, el ministro José Luis Ábalos tiene margen para atenerse a ese acelerón de la inversión. El anteproyecto que el viernes aprobó Moncloa propone dedicar 7.572 millones a las políticas de infraestructuras, lo que supone un 39,9% más de lo reservado en 2018. Es la partida que proporcionalmente más se quiere mejorar tras la de pensiones, que engorda un 42,1%. El Ejecutivo socialista lleva semanas prometiendo un impulso en el área social, pero gracias a un incremento general de los ingresos y gastos esperados, asegura que tampoco descuidará la inversión. El borrador que mañana entregará al Congreso dedica a las obras públicas el 2,1% de los fondos, un trozo de tarta sensiblemente mayor al 1,5% que le confirió el último Gobierno de Mariano Rajoy. Todo queda así preparado para poder esgrimir el dinero a las infraestructuras como señuelo con el que captar votos entre la oposición.

Ese uso es, precisamente, uno de los riesgos para las aspiraciones asturianas. El otro, no menor, es que las cuentas queden en papel mojado. A pesar de la promesa formalizada por Pedro Sánchez la realidad es que el Presupuesto General del Estado de 2018 consignó 17,2 millones para siete obras en la región que no han llegado a ser siquiera licitadas. Es un dinero que quedó sin gastar, al menos en esos frentes.

La rampa, sin futuro

Parte de esos proyectos han sido directamente anulados. Es el caso por ejemplo de la renovación integral de la rampa de Pajares. Las cuentas del pasado año incluían cinco millones para iniciar una ambiciosa obra con la que asegurar la supervivencia del decimonónico trazado; está previsto que absorbiera el tráfico de mercancías, pero un cambio en el proyecto de vías de la variante de Pajares permitirá desviar a los nuevos túneles esos convoyes. El objetivo declarado por el ministro Ábalos pasa así por cerrar la vía por el puerto a partir de 2021.

También quedó suprimido el proyecto para dar al polígono de la ZALIA un acceso desde la 'Y', que contaba con un millón el curso pasado; en una respuesta a los senadores del PP el ministerio juzga la idea de peligrosa para la seguridad vial y contraria a la normativa técnica. Existe otra cartera de proyectos que el actual equipo de Fomento sigue acogiendo entre sus prioridades pero que han sufrido demoras administrativas que impidieron lanzarlos. En este capítulo han quedado sin aprovechar los tres millones consignados para otra modernización de la línea costera de Feve, y los 2,7 con los que se debía iniciar el montaje de vías en el túnel del soterramiento de Langreo. El vial de Jove contaba con dos millones para arrancar unas obras que siguen a la espera de que Fomento apruebe el proyecto constructivo que la Autoridad Portuaria de Gijón le remitió el 19 de julio.

Parecido ocurre con la segunda calzada del tramo Salas-El Reiguerón de la autovía del suroccidente (A-63), cuya licitación se prometió para 2018 sin que llegara a formalizarse. En el tintero queda por último un millón más que se anunció para la renovación del tramo ferroviario de Pola de Lena a Gijón.

No son antecedentes esperanzadores pero entre los deberes de Fomento los hay que no admiten más demora. En total las cuentas de 2018 dejaban programada una inversión de 77,78 millones en las dos vertientes de la variante de Pajares, suma imprescindible para iniciar el montaje de vías, reactivar el sistema de ventilación, ejecutar las primeras pantallas de la estabilización definitiva de la ladera de Campomanes y empezar a levantar el cambiador de ancho en sus inmediaciones. Todo ello y las labores para poner la catenaria en el segundo túnel son labores que o se lanzan de inmediato, o impedirán a Sánchez y Ábalos cumplir su promesa de culminar las obras del AVE en el año 2020.

En el capítulo viario existe otro imperativo legal apremiando. El 30 de abril concluye el plazo otorgado por la Unión Europea para adaptar los túneles a una normativa de seguridad aprobada en 2004. Asturias es la región que tiene más tubos incumpliendo esos parámetros. Su modernización precisa de 50,4 millones. Es ya imposible que España cumpla con el margen otorgado por Bruselas pero de cara a evitar un eventual expediente sancionador interesa que cuando llegue ese 30 de abril, lo haga con las obras licitadas o a punto de ello.

 

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