Grupos de cazadores, senderistas o agricultores, en riesgo

Son los cazadores los que más riesgo tienen de precipitarse de forma accidental por los pozos abandonados. De hecho, este colectivo lleva tiempo denunciado su abandono. En la comarca del Caudal se han contabilizado al menos 63 de estas chimeneas. El pequeño Julen se precipitó por un hueco de 25 centímetros de diámetro, pero en la comarca se pueden encontrar espacios de más de un metro de anchura. Para la Asociación de Cazadores de Mieres la situación no es nueva; lleva más de quince años documentando los pozos abandonados en la zona. Apuntan a que ya han tenido muchas situaciones peligrosas. De hecho, afirman que el peligro afecta a varios colectivos: a los propios cazadores, acostumbrados a pasar largas jornadas en zonas boscosas, a senderistas o a agricultores y a vecinos de las poblaciones cercanas. Los orificios, además, se encuentran a la altura del suelo.