«La importación de algas va a acabar con el ocle»

Algunos de los recolectores de ocle afectados, ante la playa llanisca de Barro, vacía de tractores estos días. / NEL ACEBAL
Algunos de los recolectores de ocle afectados, ante la playa llanisca de Barro, vacía de tractores estos días. / NEL ACEBAL

Los recolectores critican que tras mes y medio de campaña aún no tienen ningún compromiso firme de compra por parte de las fábricas de agar

L. RAMOSLLANES.

El sector del ocle de arribazón podría tener los días contados en Asturias. Es lo que temen los propios recolectores, quienes denuncian que la irrupción en el mercado de algas procedentes de fuera de la región e incluso del país está poniendo en serio peligro su trabajo. Y es que, tras mes y medio de campaña, los ocleros aún no tienen ningún compromiso firme de compra por parte de las fábricas de agar con las que habitualmente trabajan. «Están trayendo gelidium de Francia, Marruecos y de algunos puertos del país y lo ponen aquí a secar, mientras nosotros no tenemos noticias suyas», lamentaba ayer Fernando Abad, uno de los afectados.

Junto a él, varios profesionales agrupados en la asociación Ocleros del Oriente se dieron cita en la llanisca playa de Barro para denunciar públicamente cómo «la importación de algas va a terminar con el sector». Un arenal que estos días muestra una estampa bien distinta a la de años anteriores, cuando podían concentrarse en el mismo más de una veintena de tractores para extraer el llamado 'oro rojo'.

«Algunos llevamos un mes y medio recogiendo y tenemos las pilas guardadas, pero no sabemos si vamos a vender una sola palada», explicó Abad. E indicó que, de seguir así la situación, tanto él como sus compañeros se verán obligados a parar, pues no podrán hacer frente a los gastos que conlleva la campaña. «Estamos hablando de entre 15.000 y 20.000 euros por cuadrilla, si no es un año de muchas averías», apuntaron. Y recordaron que solo en Llanes son más de ochenta las familias que viven directamente de la recolección de gelidium. «E indirectamente es una fuente de ingresos para todo el concejo a través de talleres, tiendas y demás negocios», agregaron.

Durante las reuniones mantenidas hasta ahora en la Dirección General de Pesca, explicó Juan Carlos González, presidente del colectivo, «todo fueron buenas palabras y promesas, pues desde el mismo Principado les insistieron en que pese a la recuperación del arranque en la comarca, había que mantener también el arribazón». Sin embargo, agregó «llegado el momento vemos que no hay ningún compromiso firme de compra y aunque intentamos hablar con los representantes de las empresas, nos dan largas». Así, dos de las principales fábricas con las que trabajaron durante años, Agar de Asturias, radicada en el propio concejo de Llanes, y otra procedente de Castilla y León, «el pasado año directamente no compraron a particulares y este año ya sabemos que tampoco lo van a hacer, pues están trayendo todas las semanas varios camiones llenos de algas en verde de fuera, lo ponen a secar y les sale más barato», lamentaron los profesionales llaniscos.

Otra de las empresas, Interalgas, sí ha mostrado interés en adquirir el ocle, a través del empresario local Antonio Oves, si bien aún no se sabe a qué precio. «Ellos fueron los que nos salvaron la pasada campaña, pues si no hubieran comprado, seguirían todavía las pilas de algas almacenadas», reconoció Abad. «Respecto a la otra que queda, Industrias Roko, estamos esperando a ver por dónde respiran, pues aún no sabemos nada», agregó.

En cuanto a precios, los ocleros todavía no saben a cuánto les van a pagar el kilo de gelidium esta campaña, pero temen que se desplome hasta los 60 céntimos de euro, cuando hace apenas tres años llegó a cotizar a dos euros y medio. «Son cantidades claramente insuficientes para que salga rentable la actividad», lamentó Fernando Abad. E indicó que el precio ideal sería de «entre 1,10 y 1,20 euros, pues a las empresas les seguiría quedando mucho beneficio y a nosotros nos permitiría tener más margen».