Un impresionante incendio desata la alarma en el centro de Asturias

Uno de los focos del incendio/´DAMIÁN ARIENZA
Uno de los focos del incendio / ´DAMIÁN ARIENZA

El Gobierno regional ha elevado el Plan de Incendios Forestales del Principado (INFOPA) a SITUACIÓN 1 ante las dificultades para controlar las llamas debido a las fuertes rachas de viento

belén g. hidalgo/david suárez fuente
BELÉN G. HIDALGO/DAVID SUÁREZ FUENTE

El incendio, que se inició en Grado (Sierra de Sollera) y Candamo (Prahúa) a primera hora de la tarde del miércoles, continúa sin estar bajo control. El Gobierno regional, que inicialmente activó el INFOPA (Plan de Incendios Forestales del Principado de Asturias) en su nivel más bajo, se vio obligado a elevarlo a SITUACIÓN 1 a última hora del día. Para entonces, las fuertes rachas de viento, que llegaron a alcanzar los 93 km/h, impedían controlar los diferentes focos activos. Este fenómeno meteorológico provocó que la alarma no se quedase ahí. La capa de humo y las cenizas se extendieron rápidamente por el centro de la región, donde habitantes de poblaciones alejadas como Gijón, Avilés o Villaviciosa miraban extrañados al cielo. No obstante, según confirmaba la Guardia Civil, el fuego no habría alcanzado a ninguna población ni tampoco bienes. Desde el SEPA aseguran que no hay núcleos de población amenazados, aunque en zonas cercanas al incendio sí hay alguna cabaña y construcción aislada.

Los bomberos de La Morgal, Grado y San Martín, junto a varias cooperativas forestales trabajaron desde el primer momento para controlar el incendio. En total, 16 efectivos de Bomberos de Asturias junto al Jefe de Zona Centro, 12 operarios de tres empresas forestales y Guardería de Medio Natural del Principado de Asturias. El helicóptero del Servicio de Emergencias del Principado de Asturias no ha podido trabajar en la zona debido a las fuertes rachas de viento.

Según indicó el alcalde de Salas, Sergio Hidalgo, el fuego no ha llegado a penetrar en el concejo salense, siendo Candamo el municipio más afectado. Arde, según las primeras informaciones, monte bajo. Por su parte, la alcaldesa candamina, Natalia González, aseguró que «se desconoce el origen de las llamas».

Los vecinos de la localidad de Prahúa, están ayudando a los bomberos a extinguir el fuego, que ha entrado en la zona alta de esta localidad y «llegó hasta una cabaña», explicó a EL COMERCIO el ganadero Carlos Estrada, quien soltó a su ganado ante el temor de que «el fuego alcanzase la cuadra». Entre los vecinos afectados por el incendio de Prahúa, se encontraba el edil de Cultura de Grado, Plácido Rodríguez, quien tiene una vivienda a la que el fuego «llegó a pocos metros», dijo este vecino, quien además trabaja como bombero. «Es muy angustioso ver cómo el fuego llega a tu propia casa», dijo explicando que a pesar de sus más de veinte años de experiencia, «la meteorología es muy adversa y es peligroso».

Por su parte el alcalde de Pravia, el socialista David Álvarez, miraba expectante el humo, «de momento no afecta a nuestro concejo», detalló el regidor quien aseguró que «quemar el monte es un desastre medio ambiental, da igual a que municipio afecte». El humo era visible desde la capital praviana, así como desde diferentes lugares de los municipios limítrofes.

Según denuncia Agumnpa (Asociación Profesional de los Agentes del Medio Natural del Principado de Asturias), la situación «era previsible dado que había riesgo extremo de incendio forestal pero sin vigilancias activas una vez más».

El consejero de Presidencia, Guillermo Martínez, ha informado alrededor de las nueve de la noche sobre el estado de los incendios declarados. Martínez aseguró que, aunque las rachas de viendo no están facilitando el trabajo, «no hay peligro inminente para las viviendas o poblaciones». El consejero relaciona la densa humareda con una «vegetación muy verde» que hace que las las imágenes tengan un mayor impacto visual.

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El riesgo de incendios forestales era 'extremo' este miércoles en once municipios asturianos, según las previsiones del Instituto de Recursos Naturales y Ordenación del Territorio (Indurot). Se trata de una escala de cinco niveles constituida por, de menor a mayor, 'bajo', 'moderado', 'alto', 'muy alto' y 'extremo'. Ese nivel de riesgo extremo afectaba a los concejos de Aller, Candamo, Castrillón, Cudillero, Illas, Las Regueras, Lena, Llanera, Mieres del Camino, Muros de Nalón, Pravia, Salas y Soto del Barco.