El Principado defiende su política forestal a pesar de la última oleada de incendios

El Principado defiende su política forestal a pesar de la última oleada de incendios
Un efectivo de la UME, en el incendio de La Bobia (Onís). / X. CUETO

La Federación de Concejos reclama que los presupuestos regionales incluyan todos los años una partida para paliar los efectos de desastres

M. M. C. / R. M. / L. R. GIJÓN / OVIEDO / LLANES.

La consejera de Desarrollo Rural y Recursos Naturales, María Jesús Álvarez, defendió ayer, en el pleno de la Junta General del Principado, la política forestal que desarrolla su departamento, a pesar de la reciente ola de incendios sufridos en la región. «Hace falta tolerancia cero» ante este tipo de sucesos, explicó, y apuntó que «cuando el monte pasa a ser rentable en madera y carne es cuando no hay incendios». Por ello, remarcó que «defiendo un modelo de políticas forestal que considera todos los aprovechamientos del monte, fundamentalmente los ganaderos, madereros y cinegéticos».

Así respondió a la diputada de Podemos Asturies Paula Valero, quien había criticado tanto la política forestal del Ejecutivo asturiano como la reciente modificación de la Ley de Montes, que elimina los acotamientos de los terrenos quemados. Martínez llegó a acusar a todos los grupos que votaron a favor de esa modificación de que «decidieron que fuera un mechero», en referencia a que favorecería los incendios.

La consejera recordó que cada año se invierten en limpieza y desbroces 2,5 millones de euros en los montes de utilizada pública, pero apuntó que hay otros montes en manos privadas, los ayuntamientos o las parroquias rurales. En cuatro años, el Principado realizó más de 17.000 kilómetros de fajas auxiliares (cortafuegos) y desbrozó más de mil hectáreas de terreno.

Pero también explicó que de los cerca de 400 incendios forestales registrados estos días, solo dos habían sido provocados por cables eléctricos y que en el resto estaría detrás la mano del hombre: «No había lluvias, teníamos una temperatura anormalmente alta y había viento fuerte del sur, por lo que estaba prohibido quemar. Pero quien lo hace, lo hace de noche, en varios focos, y después se marcha. No merece más que la condena social y la denuncia». Además, apuntó que estos incendios, que afectaron mayormente a monte bajo, no hacen rebrotar el pasto, sino que deja «hectáreas calcinadas llenas de piedras que generan erosión, deslizamientos de laderas y derrumbes». Por eso, ante esta situación, pidió a los grupos políticos que no se utilicen electoralmente los incendios forestales.

Por otro lado, el presidente de la Federación Asturiana de Concejos, Ignacio García Palacios, habló de la necesidad de habilitar una partida con carácter extraordinario para paliar las pérdidas que han sufrido los municipios estos días. Pero es más, abogó por incluirla todos los años en los presupuestos regionales para todo tipo de catástrofes naturales: «Esto hay que meterlo ya en el calendario no de lo extraordinario, sino de lo que se produce un año sí y otro también».

También la delegada del Gobierno en Asturias, Delia Losa, admitió que los gastos producidos por estos incendios son «muy cuantiosos» y recordó que «en su mayoría» han sido intencionados «por la forma en la que se iniciaron». «El daño cada vez es más irreparable por que hay un cambio climático evidente. El suelo pierde todo el sustrato vegetal y se empobrece, y cuando llegan las lluvias se arrastran los lodos que llenan los ríos, con la pérdida de flora y fauna», lamentó.

Mantener la vigilancia

Finalmente, el diputado de Foro Pedro Leal instó al Principado a «mantener los máximos efectivos posibles» en las zonas afectadas por los incendios hasta que «las circunstancias, tanto meteorológicas como de condiciones de extinción definitiva, no sean más estables», para evitar que estos «se reaviven o se reproduzcan».

En relación a la búsqueda de posibles culpables, el diputado de Foro lamentó que «es evidente la disminución de resultados y el deterioro de la investigación desde que las Brigadas de Investigación de Incendios se han integrado en el SEPA». Esto, aseveró, «ha conducido a que la investigación, averiguación e identificación de presuntos responsables queden en un segundo plano para el actual Gobierno regional».