La ingeniera «fajadora» que desató un extraño consenso

La lucense Isabel Pardo de Vera, en su nuevo despacho. / ADIF
La lucense Isabel Pardo de Vera, en su nuevo despacho. / ADIF

Pardo de Vera, primera mujer al frente de Adif, gestionará la mayor inversión pública con el aval del PSOE, PP y Foro

RAMÓN MUÑIZ GIJÓN.

«Competente», «fajadora», «entiende la obra enseguida», «resolutiva y rigurosa». Quienes la han tratado definen así a Isabel Pardo de Vera, ingeniera de Caminos, Canales y Puertos, y primera mujer que preside Adif. Es la empresa pública que mueve la mayor inversión del sector público, con 3.575 millones este año y una lista de deberes que incluye acabar la variante de Pajares, la línea de alta velocidad Madrid-Asturias, el plan de vías gijonés y el soterramiento de Langreo. Encara la misión con un inusual respaldo político.

Fue la ministra Ana Pastor quien la rescató de la Diputación provincial de Pontevedra y le encomendó la dirección de Explotación y Construcción, segundo puesto en el escalafón de Adif. Vio en ella a la persona capaz de poner orden en unas obras que empezaban a caer en una espiral de suspensiones y retrasos. Para cumplir, renovó el segundo nivel de la empresa, echando mano de quienes quedaron relegados por cuestiones políticas. Con la llegada de Íñigo de la Serna esta lucense de 1975 mantuvo confianza y mando en plaza, liderando los equipos que perfilaron el desbloqueo del plan de vías de Gijón, la solución definitiva a la variante de Pajares y el plan de cercanías. Mientras el presidente de la compañía Juan Bravo daba la cara y recibía a los políticos, ella llevaba las riendas de las obras y proyectos.

La moción de censura ha sometido al Ministerio de Fomento a una reconversión. El nuevo titular, José Luis Ábalos, compatibiliza la cartera con la secretaría de organización del PSOE y para renovar la cúpula del departamento viene tirando de perfiles políticos. Esa filosofía provocó que las quinielas para presidir el Adif apuntasen a quienes la dirigieron con José Luis Rodríguez Zapatero. Sin embargo, aquí el ministro ha encontrado argumentos para apartarse de ese criterio y otorgar la presidencia a la especialista de mayor confianza de sus predecesores.

La decisión ha sido aplaudida por Foro Asturias, tanto en Gijón como en el Congreso, toda vez que ven en ella una garantía de que los trabajos en la variante y el plan de vías avanzarán según lo convenido con De la Serna. Su nombramiento provocó una extraña carambola en las negociaciones para renovar RTVE, pues la primera candidata de Podemos, Ana Pardo de Vera, es su hermana, lo que fue utilizado por sectores socialistas como argumento para evitar la coincidencia familiar.

Isabel Pardo de Vera no es una desconocida en la región. Entre 2002 y 2007 trabajó en Sondeos, Estructuras y Geotencia Ingeniería, consultora a la que Fomento encomendó vigilar a Peninsular de Contratas y Ortiz, constructoras que ejecutaban el tramo Salas-La Espina de la autovía del suroccidente. Fue la encargada en «una obra difícil técnicamente; el contratista puso muchos problemas y ella estuvo a la altura», confían quienes la acompañaron.

Otro conocido de la región empezó la semana como director de Carreteras. Se trata de Francisco Javier Herrero, quien ocupó la subdirección del departamento en los años más difíciles de la construcción de la autovía del Cantábrico, participando en la solución de Unquera-Pendueles y Soto-Muros.

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