Las inmobiliarias urgen crear pisos en los bajos comerciales para paliar la falta de alquileres

Una vivienda en un barrio gijonés con carteles de 'disponible' en sus ventanas. / ARNALDO GARCÍA
Una vivienda en un barrio gijonés con carteles de 'disponible' en sus ventanas. / ARNALDO GARCÍA

Asocias afirma que hay más de mil locales de este tipo en Asturias a los que no se les puede dar uso y que sí tendrían cabida en el mercado residencial

CHELO TUYA GIJÓN.

Convertir los bajos comerciales en viviendas. Esa es la solución que, a corto plazo, encuentra el sector inmobiliario para hacer frente a la escasez de viviendas de renta para larga estancia. Tal y como ayer adelantó EL COMERCIO, el mercado del alquiler está bajo mínimos en el Principado.

Así lo aseguraron los responsables de las agencias Balbuena, AllenGlobal y Víctor Antuña, profesionales que lo achacan al parón en el sector de la construcción y al destino de las viviendas vacías al alquiler para cortas estancias, protagonizadas por pisos turísticos (en Gijón) o pisos para estudiantes (en Oviedo).

Unos datos en los que también coincide Asocias, la entidad que aglutina a una treintena de inmobiliarias y más de 140 agentes en toda la región. Su presidente, César Nozal, de Agencia La Playa, tiene claro que una solución a la demanda que no encuentra respuesta es «convertir los bajos comerciales, los locales situados a pie de calle, en viviendas».

Nozal explica que en la actualidad «los locales comerciales tienen poca salida. Salvo las calles que están bajo la órbita de Inditex, donde parece que los negocios funcionan, el resto tiene difícil salida». Los nuevos comportamientos del consumidor, volcado en la compra 'on line', «hacen que, por ejemplo, de los 530 locales comerciales que hay, ahora mismo, en alquiler en Gijón, solo veinte estén en una zona 'prime' de alquiler comercial». Las plataformas elevan la cifra a 1.181 en toda Asturias.

Para el presidente de Asocias, «la mayoría de todos esos locales comerciales tienen, a día de hoy, solo tres opciones para lograr ser alquilados o vendidos: convertirse en guardería de coches, en trasteros y, sobre todo, en viviendas». Para ello, pide agilidad a los consistorios en gestionar las peticiones. «En Gijón, el nuevo Plan General de Ordenación ya permite esa conversión, marcando unos mínimos, eso sí, no todos los bajos comerciales tienen posibilidad de convertirse en viviendas». Para lograrlo, el local debe cumplir los requisitos de habitabilidad, como es una altura libre de 2,5 metros y contar con iluminación y ventilación.

Con la conversión de los bajos comerciales cerrados en vivienda se lograría tanto reactivar al sector inmobiliario como evitar la imagen de locales abandonados durante años y, también, dar respuesta a un mercado de alquiler de larga estancia que ahora no encuentra respuesta.

«Tenemos un problema», reconoce Nozal, que apoya los argumentos dados por sus compañeros y recoge, también, otro planteado por ellos: el nuevo decreto de vivienda. «Un propietario de vivienda que tiene que elegir entre alquilar su piso a turistas, por lo que cree que logrará una alta rentabilidad, o alquilarlo por un mínimo de cinco años, que es lo que marca ahora el decreto, optará por la primera opción».

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«Necesitamos un registro»

La de los alquileres turísticos, al convertir los pisos privados en Vivienda de Uso Turístico (VUT), es una opción «con demasiadas expectativas», al creer los propietarios «que lograrán una rentabilidad muy superior al alquiler de larga estancia». Esta vía, no obstante, juega en contra del interés de los barrios. «En Asturias aún no ocurre como en Madrid, pero sí está demostrado que en los barrios con mayor presencia de viviendas turísticas el comercio se está desplomando, ya que el usuario de esas viviendas puede hacer una compra puntual, pero no hace barrio».

Entiende que sobre esa modalidad de alojamiento, de la que en Asturias hay ya más plazas que de hostales y pensiones, el Principado «debería incrementar las inspecciones» y los ayuntamientos «decidir qué normas se deben seguir».

Para conocer la situación real del sector del alquiler en general en Asturias, César Nozal plantea la necesidad «de contar con un registro. Lo necesitamos, ya que somos la única región, salvo Navarra, que no cuenta con uno».

No comprende el presidente de Asocias «cómo es posible que no tengamos ningún órgano donde figuren cuántos alquileres hay, qué inmobiliarias son seguras». Apunta el presidente de Asocias que «solo existe ese registro para las personas que reciben una subvención pública de ayuda al alquiler». La ausencia de ese registro, «que hemos solicitado en varias ocasiones», solo se la explica en que «el Principado cada vez tiene menos recursos o menor capacidad presupuestaria de gestión».