«En cuanto caen cuatro gotas, llegan los problemas»

Limpieza de la carretera en el concejo de Mieres. / JESÚS MANUEL PARDO
Limpieza de la carretera en el concejo de Mieres. / JESÚS MANUEL PARDO

Vecinos de Pola de Siero y Mieres reclaman que se tomen medidas para evitar los argayos y las inundaciones

M. GUTIÉRREZ / A. FUENTE POLA DE SIERO / MIERES.

Vecinos de las zonas afectadas por las lluvias el miércoles, en Mieres y Pola de Siero, lamentaban ayer que en cuanto llueve, llegan los problemas. «Entiendo que cayó mucha agua en poco tiempo, pero es que en cuestión de cuatro minutos ya venía el agua amarilla y oliendo a alcantarilla que metía miedo. Yo fui fontanero y sé que las alcantarillas no tragan como tienen que hacerlo», decía Agustín Naves, en Pola de Siero. En el concejo de Mieres, la misma sensación.

«Otra vez se volvió a inundar la carretera», se quejaba el presidente de la asociación de vecinos de Figaredo, Enrique Benito. Y es que es el primer tramo de la carretera AS-337, que da acceso al valle de Turón, la zona que ya es conocida por los problemas de acumulación de agua. «Siempre pasa lo mismo en cuanto caen cuatro gotas; no podemos seguir así», decía. Y es que la tromba hizo que no pudieran pasar vehículos por la carretera.

En Pola de Siero se llegaron a registrar 47 litros por metro cuadrado. En el área de Seguridad Ciudadana se registraron, entre las 14.30 y las 22.30, 67 llamadas, además realizar de 39 intervenciones en ayuda de vecinos y negocios. Hubo siete argayos; dos en Collao, uno en La Ferlera, Carbayín, Aramil, Hevia y La Collada. Y varios semáforos dejaron de funcionar. Muchos comerciantes de la Pola creen que el mal mantenimiento del alcantarillado es una de las causas del caos que se produjo.

Hasta en tres puntos distintos de la carretera regional AS-111 se registraron argayos que dificultaron la circulación y, hasta en algún momento, se tuvo que cortar el tráfico en el concejo de Mieres. La población de Rioturbio estuvo incomunicada por la vertiente mierense de la calzada de Santo Emiliano. Operarios del Principado, con ayuda de Bomberos de Asturias, se afanaban ayer por la mañana en limpiar la vía con agua a presión para la retirada del barro.

Los vecinos se quejaban de que llevan tiempo alertando de que este tipo de situaciones, que son ya demasiado frecuentes.

De hecho, la coordinadora vecinal de la población ya reclamó al Ayuntamiento y al Gobierno regional un plan de prevención para la zona, «pero no se ha hecho nada», señalaba el representante del colectivo vecinal de Rioturbio, Ángel Luis Rubio. Más enfado había en Peñule, también en Mieres. «Ya estuvo aquí el consejero de Infraestructuras, que comprometió obras para dar una solución a este problema. Pero seguimos igual», apuntaban.

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