Los pleitos con las constructoras agotaron el 46% de la inversión de la variante en 2017

Los pleitos con las constructoras agotaron el 46% de la inversión de la variante en 2017
La presidenta vecinal de Campomanes, Loli Martínez, ante la plataforma que ejecuta Acciona entre Sotiello y Campomanes. / J. C. ROMÁN

Fue el año que menos dinero llegó, mientras que Ferrovial, Dragados, Cavosa y Acciona exigen más fondos por fallos de diseño y obras ya hechas

RAMÓN MUÑIZ OVIEDO.

El de 2017 fue el año en el que menos dinero llegó a las obras en curso de la variante de Pajares. Los informes del Ministerio de Hacienda cifran en 89,65 millones la inversión ejecutada, dato que tiene un matiz. El 46,1% se apartaron en diciembre para cubrir a la administración de las reclamaciones iniciadas por las constructoras Ferrovial, Sacyr, Cavosa, Acciona y ACS.

El pleito de mayor cuantía lo pusieron las tres primeras, asociadas como Unión Temporal de Empresas (UTE) Pajares III. Para atender a la demanda en el Juzgado Central de lo Contencioso-Administrativo número 10, la empresa pública que coordina las obras, Adif Alta Velocidad, tuvo que provisionar 38,4 millones.

Esta UTE se encargó del proyecto y obra de 10,3 kilómetros del macrotúnel que une Asturias y León bajo el macizo de las Ubiñas. Concretamente del tubo este con salida en Telledo (Lena), misión donde los cálculos fueron cambiando sobre la marcha. El trabajo se licitó en 166 millones, y los adjudicatarios se hicieron con él, pero comprometiéndose a entregar el tubo por 203 millones. Finalmente se les retribuyó cerca de 290 millones, suma que incluyó obras de emergencia adicionales. El contrato se firmó en 2003 y, aunque la ejecución del túnel se logró a buen ritmo, luego los trabajos para sellar las filtraciones dilataron los plazos. Cuando se recepcionó el tramo habían pasado ya nueve años y nueve meses de trabajos.

Otro de los conflictos que consumió parte de la inversión lo protagoniza Acciona Infraestructuras, la empresa a la que se confió la ejecución de la plataforma entre Sotiello y Campomanes, auténtico punto negro de la variante por los deslizamientos de ladera. Adif reservó el pasado diciembre 2,8 millones para atender a las reclamaciones de la constructora de la familia Entrecanales. El tramo amenaza con pasar a la historia de la obra pública como uno de los que mayores modificados de plazo. La ejecución de estos 4,32 kilómetros fue licitada en el año 2006, por 90,9 millones, imponiéndose Acciona en la puja, al asegurar que podía hacerlo por un 24% menos.

El contrato se firmó confiando en materializar la plataforma en dos años y cuatro meses. Los primeros geólogos que reconocieron el terreno advirtieron de los movimientos del terreno, solicitando cambios de proyecto que fueron rechazados. El resultado es que más de doce años después Acciona el tramo sigue pendiente de los últimos remates.

El tercer frente judicial es con Dragados. Adif Alta Velocidad adjudicó a la constructora del Grupo ACS que montase una vía en la vertiente asturiana. El encargo lo firmó en verano de 2014, a pesar de que los técnicos de la casa ya avisaron de que era imposible lanzar esa fase de obra entonces. Se seguía trabajando para contener la ladera de Campomanes y hasta no tener resuelto eso los operarios de Dragados no disponían de plataforma sobre la que ensamblar traviesas y carriles. La rúbrica del contrato permitió, eso sí, que la ministra Ana Pastor dijera que los encargos estaban hechos y ya solo cabía esperar a que las constructoras los cumplieran.

Cobrar sin poner ni un metro

Dragados se encontró con que al poco de firmar el contrato éste le era suspendido, a la espera de resolver el problema de la ladera. El tiempo fue pasando y la filial del Grupo ACS vio como las peticiones de modificados económicos que hacía le eran rechazadas. Finalmente optó por la vía que más provecho podía darle: argumentar que Adif incumplía el encargo y reclamar una indemnización. En manos del Juzgado Central Contencioso Administrativo número 11 está determinar si, como pretende, tiene derecho a percibir 2,23 millones sin haber puesto un solo metro de vía.

Así, al descontar las provisiones por pleitos, resulta que en 2017 se avanzaron en la variante unidades de obra por un valor máximo de 51,18 millones. Es una suma lejana a los 139,34 millones que había consignado el presupuesto estatal. El ejercicio queda como el de menor inversión real ejecutada en obra en curso, arrebatando ese título a 2013, cuando Adif solo liquidó a las constructoras 70,17 millones.

Los esfuerzos de la empresa pública de Fomento se consagraron el pasado curso a redactar los nuevos proyectos de montaje de vía acordes al pacto PP-Foro. Es decir, tender carriles en los dos túneles, permitiendo la circulación de trenes en ancho internacional, el presente en el resto del continente y asociado aquí al AVE.

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