La investigación asturiana llega al espacio exterior

Un estudio financiado por la NASA trata de determinar por qué el estado de ingravidez hace perder masa ósea | Los resultados del trabajo del equipo de Mario Fraga permitirán adaptar la dieta de los astronautas para prevenir las alteraciones en los huesos

Tres astronautas norteamericanos, con unas pizzas en la Estación Espacial Internacional, en 2018. / E. C.
Tres astronautas norteamericanos, con unas pizzas en la Estación Espacial Internacional, en 2018. / E. C.
LAURA MAYORDOMO

La investigación asturiana no tiene fronteras. El equipo que lidera el especialista en epigenética Mario Fernández Fraga trabaja junto a un consorcio de investigadores norteamericanos en un proyecto financiado por la NASA para estudiar por qué el estado de ingravidez al que están sometidos los astronautas en el espacio les hace perder masa ósea, debilitándoles los huesos y dificultándoles la movilidad cuando vuelven a un ambiente con gravedad, como la Tierra. Estudios realizados en astronautas que vivieron varios meses en la estación Mir revelaron que los viajeros espaciales pueden perder entre un 1% y un 2% de su masa ósea al mes.

«Nosotros nos encargamos de buscar alteraciones moleculares en los genes que expliquen por qué se produce esto», comenta Fernández Fraga. Tras tres años de trabajo, acaban de finalizar la primera de las dos fases en que se ha dividido el proyecto. Durante este tiempo han estado realizando una serie de experimentos para poner a punto los análisis epigenéticos que quieren llevar a cabo en la segunda fase del proyecto. Para ello, sus colaboradores en EE UU mantienen ratones suspendidos por la cola para simular situaciones de microgravedad y les envían tejidos óseos en condiciones similares a las que se producen en los vuelos espaciales.

La segunda fase del proyecto comenzará con la aprobación de la NASA de un vuelo espacial que llevará un grupo de ratones a la Estación Espacial Internacional. Los animales permanecerán allí por periodos de tiempo determinados. En la propia Estación Espacial Internacional se recogerán muestras óseas de los ratones que serán enviadas a la Tierra para que el grupo dirigido por Fernández Fraga analice los cambios epigenéticos que han tenido lugar en el espacio.

En función de los resultados de ese estudio con animales se podrían tomar decisiones como cuál debe ser la dieta más indicada para los astronautas. Qué tipo de alimentación han de seguir o qué complementos alimenticios han de tomar como modo de prevención para minimizar las alteraciones en sus estructuras óseas.

¿Cómo acaban científicos del laboratorio de Epigenética del Cáncer y Nanotecnología del Centro de Investigación en Nanomateriales y Nanotecnología (CINN-CSIC) y el Instituto Universitario de Oncología (IUOPA) siendo 'fichados' por la NASA? Fernández Fraga explica que en eso tuvo mucho que ver sus estudios anteriores sobre epigenética en tejidos óseos y un trabajo en el que colaboraron con el bioinformático israelí Liran Carmel y con el último Premio Princesa de Investigación Científica y Tecnológica, Svante Pääbo, para describir por primera vez los metilomas de un neandertal y un denisovano. Los resultados de aquella investigación, que fueron publicados en la revista 'Science', proporcionaban explicaciones sobre las estructuras óseas de estos homínidos primitivos. Este hito les puso bajo el foco internacional y llamó la atención de los investigadores norteamericanos que pensaron que este grupo de colegas radicados en el Principado eran los indicados para participar en su proyecto. Fernández Fraga prefiere no hablar de plazos para su conclusión, aunque estima que los estudios con ratones les llevarán dos o tres años más de trabajo.

Cáncer y envejecimiento

Desde su laboratorio, ubicado en el Instituto de Investigación Sanitaria del Principado de Asturias (Ispa) trabajan no obstante en muchos otros frentes, como el cáncer o el envejecimiento. Respecto al primero, el equipo desarrolla un proyecto financiado por la Asociación Española contra el Cáncer (AECC) para identificar biomarcadores epigenéticos que eviten cirugías innecesarias en pacientes con posibles tumores de tiroides. Con financiación del Instituto de Salud Carlos III, tienen en marcha otro trabajo para identificar alteraciones epigenéticas funcionales en cáncer colorrectal mediante la utilización de técnicas de edición genética.

«Sobre envejecimiento tenemos una línea que estudia las regiones del genoma donde aumenta la variabilidad epigenética interindividual con la edad y otra que trata de determinar el papel de los procesos epigenéticos en el aprendizaje en jóvenes y mayores», apunta Fernández Fraga.