Los Lagos y el Sella, turistas a miles

Canoas en el tramo de la pasarela de Fuentes, ayer durante el descenso del río Sella. / FOTOS: XUAN CUETO
Canoas en el tramo de la pasarela de Fuentes, ayer durante el descenso del río Sella. / FOTOS: XUAN CUETO

Más de siete mil personas acceden al enclave de Picos y bajan el río en una jornada | «Hay más gente y menos vacas que otras veces», apuntan los visitantes, mientras los empresarios recuerdan que los días de lleno son «cuatro al año»

GLORIA POMARADACOVADONGA.

La fórmula de las temperaturas agradables en el mes turístico por excelencia y el reclamo de los destinos 'estrella' volvió a dar sus frutos ayer en el Oriente. Tanto los Lagos de Covadonga como el río Sella fueron un imán para miles de visitantes que disfrutaron a lo largo de la jornada de su peculiar contacto con la naturaleza. En el caso de los Lagos, las previsiones de usuarios del plan de transporte fue de 3.000 personas, que ascendieron hasta la terminal de Buferrera en una treintena de autobuses distribuidos en continuos servicios. De hecho, en las horas centrales del día la carretera CO-4 dejaba imágenes curiosas, como cuatro buses cruzándose en una misma curva. Una vez en el Ercina, visitantes como Beatriz Quiles, de Tarrasa, se mostraban sorprendidos por el equilibrio entre humanos y ganado. «Hay más gente y menos vacas que otras veces», señaló. Ante el temor a no poder disfrutar de los Picos de Europa con tranquilidad, muchos fueron los que adelantaron la subida a primera hora. «Salimos a las 8.30 de Avilés, pensando que ya veníamos tarde», contó la familia Saa, que destacó cómo los Lagos es un «lugar espectacular». También aconsejado por unos amigos avilesinos, el sevillano Antonio Villarejo madrugó para la visita y se decantó por el taxi. «Está bien de gente, repetiremos seguro», afirmó. Por su parte, la cordobesa Esther Cuenca dijo ver «muy concurrido» el espacio protegido. «La naturaleza es una maravilla, pero si sé que la carretera es así no vengo», apuntó. Entre los más pequeños, la atracción fueron ayer los xatos, que aguantaron impasibles fotos y caricias. «Vio las vacas y le llamaron mucho la atención, estuvimos buscando las que se dejan tocar», contaron los Salas López, padres de un niño de dos años y llegados desde Barcelona.

Semana de picos

Mil metros más abajo, en el cauce del Sella, se registró el otro lleno de la comarca. Ya a primera hora los accesos a Arriondas y Cangas desde Ribadesella dejaban la estampa de coches en caravana, mientras el río iba llenándose de canoas. La de ayer, indicaron desde la asociación de turismo activo Etapa, fue una de las «cuatro o cinco jornadas fuertes del año». Es en esos días en los que se ronda el número máximo de plazas, estimado por la propia entidad en unas 4.500. Por su parte, algunos de los turistas que hacían un alto al mediodía en el chiringuito de la pasarela de Fuentes apuntaban a un «exceso de gente». «Llega a molestar para remar», dijo el grupo de Tania y Santi Rodríguez, de Lugo. «Hay mucha gente y falta caudal, igual había que hacer una presa de agua», bromearon Adán Condía y Lydia Subi, de Barcelona. No obstante, coincidieron, la experiencia «compensa».

Con la afluencia de ayer, tanto el Sella como Lagos cierran una semana de lleno, con uno de los principales picos del verano registrados el jueves, cuando se llegaron a contabilizar 5.500 usuarios del plan de transporte. «El jueves también hubo mucha gente en el río, pero el domingo ya flojea», explicaron desde Etapa.