«La leche materna siempre será la mejor opción»

José López Sastre, en su consulta de Oviedo./ÁLEX PIÑA
José López Sastre, en su consulta de Oviedo. / ÁLEX PIÑA

José López Sastre, catedrático de Pediatría, ingresa en la Academia de Medicina como académico de número: «En las unidades de neonatología se consiguió reducir las infecciones en bebés del 30 al 22%, pero nos va a costar mucho bajar de ahí»

LAURA MAYORDOMOGIJÓN.

A José López Sastre lo 'nacieron' en la vivienda familiar de la ovetense calle Magdalena en septiembre de 1942. Pero aquella era otra época. «Con las ventajas que hay hoy, lo de dar a luz en casa me parece una moda un poco tonta. ¿Quién quiere ir a Madrid en bicicleta pudiendo ir en AVE?», compara este catedrático de Pediatría encargado de poner en marcha el servicio de Neonatología en 1975 en el por entonces Hospital General. Jubilado desde hace seis años, sigue en activo en su consulta del centro de Oviedo. Mañana ingresará en la Real Academia de Medicina del Principado como académico de número. Lo hará hablando de la importancia del aporte de oligoelementos en la nutrición del lactante, una investigación de más de quince años de trabajo que ha dado para cuatro tesis.

-Empecemos por lo más básico. ¿Qué son los oligoelementos?

-Son unos nutrientes que están en los alimentos en muy pequeñas cantidades, en miligramos o microgramos por cien gramos de alimento y sin embargo son muy necesarios. E insustituibles. Son generalmente de carácter metálico: yodo, hierro, zinc...

-¿Por qué es tan importante que estén presentes en la alimentación de los lactantes?

-Porque su déficit es causa de enfermedades y problemas muy frecuentes: anemia, debilidad, retraso psicomotor, problemas de carácter, dificultades futuras en la escuela...

-¿En qué oligoelementos han centrado sus investigaciones?

-Hierro y yodo.

-Empecemos por el hierro, ¿qué han descubierto?

-Si el parto ha sido a término, con la leche materna el aporte es suficiente. Pero si el bebé es prematuro, la cantidad que recibe es insuficiente y a partir de las dos o tres semanas hay que empezar a darle hierro.

-Eso con la leche materna, ¿y con las de fórmula?

-Las leches artificiales, tanto para los nacidos a término como para los prematuros, tienen mucho más hierro que la materna. Pese a eso, el déficit de hierro es más habitual.

-¿Y eso por qué ocurre?

-Por cómo está el hierro en los alimentos. Puede estar solo o unido a otras moléculas -proteínas, hidratos de carbono o sales-. De esa unión depende su eficacia. En las leches de mujer hay tres moléculas predominantes que forman el hierro y que no están en las artificiales. La más eficaz y la que mejor se absorbe y retiene en el organismo es la unión del hierro y la lactoferrina.

-¿Conclusión?

-Las leches de fórmula incorporan el hierro en forma de sales, pero tras nuestros estudios podemos decir que no es lo adecuado. Proponemos que en lugar de eso se dé el hierro unido a la proteína de la lactoferrina. Eso es extensible para los prematuros a los que se alimenta con leche materna y a los que se da ese aporte extra de hierro en forma de jarabe o gotas.

-¿Y qué han visto en las investigaciones sobre el yodo?

-Que los aportes de yodo que se dan a las madres que dan el pecho no tienen efectos secundarios ni en ellas ni en los niños. Los bebés a término reciben a través de esa leche las cantidades que necesitan, pero no ocurre así con los prematuros, a los que habría que suplementar con yodo. Sin embargo, esto no está admitido por todo el mundo. Se necesita un estudio clínico para saber su repercusión.

-De nuevo vuelvo a preguntarle qué pasa con las leches de fórmula.

-La cantidad y la calidad de yodo en esas leches es la adecuada. Pero en los prematuros, el aporte es insuficiente para sus necesidades y por tanto hay que suplementarlos aunque este también es un asunto controvertido.

-¿La leche materna es el alimento más completo y recomendable?

-Siempre, siempre la mejor opción es la lactancia materna. Por muchos motivos: el vínculo que se establece entre la madre y el bebé, los niños son más alegres, tienen menos enfermedades, mejora su inmunidad...

-¿Cuánto tiempo como mínimo es recomendable dar el pecho para garantizar esos beneficios?

-Seis meses mínimo, y habría que luchar a brazo partido para conseguirlo. Si es más, mejor.

-¿Cree que será posible llegar a producir leche materna de forma artificial?

-Imposible. Y aunque se consiguiera, ¿y el vínculo psíquico que se establece entre la madre y el bebé cuando se da el pecho y que es tan importante? No, creo que a eso no se va a llegar nunca.

-Lo de dar a luz en casa, ¿le parece una moda peligrosa?

-Me parece una moda un poco tonta. El parto en domicilio tiene más complejidad. Puede haber más problemas. En mi época todos nacíamos en casa, pero con las ventajas que hay hoy en día... Siempre estarás mejor en un hospital.

-En Cataluña han fallecido tres bebés prematuros en tres semanas por una misma bacteria. En el HUCA ocurrió algo similar siendo usted jefe de Neonatología. ¿Es evitable?

-Es muy complicado acabar con las infecciones hospitalarias. Es algo que pasa en todos los hospitales en algún momento. En España se calcula que en torno a un 22% de los bebés con menos de 1.500 gramos de peso contraerán una infección y, de estos, el 2% morirá. Hace unos años, la frecuencia de infección estaba en el 30%. Se consiguió reducir al 22%, pero nos va a costar mucho bajar de ahí.