«La llingua es válida para todo, también para los descubrimientos científicos»

Montaje en el que se puede ver a Xurde Menéndez en un parque de Oviedo con las tres versiones de su tesis, en inglés, en castellano y en asturiano. / HUGO ÁLVAREZ
Montaje en el que se puede ver a Xurde Menéndez en un parque de Oviedo con las tres versiones de su tesis, en inglés, en castellano y en asturiano. / HUGO ÁLVAREZ

El biólogo Xurde Menéndez obtiene 'cum laude' con su tesis sobre envejecimiento escrita en inglés, español y asturiano

O. ESTEBANGIJÓN.

Es habitual de los concursos de relatos en asturiano, de las actividades culturales y festivas de Quintes y de colaboraciones con la Academia de la Llingua. Y también es un brillante biólogo de la Universidad de Oviedo, que ha obtenido un sobresaliente 'cum laude' con su tesis 'Funciones reguladoras de los microRNAs en patologías asociadas el envejecimiento', una tesis escrita bajo la dirección de Carlos López-Otín y Alejandro Piñeiro y para la que ha utilizado tres idiomas: inglés, castellano y asturiano. Xurde Menéndez es un firme defensor de la oficialidá y aboga por la necesidad de que el asturiano «llegue a todos los ámbitos de la sociedad». En sus manos tenía la forma de demostrar que «la llingua es válida para hablar de cualquier tema, también de descubrimientos científicos». Además de sus ganas, se encontró con que el reglamento de la Universidad de Oviedo lo permite. Así que hace solo unos días defendió su trabajo ante el tribunal.

La tesis está escrita, principalmente, en inglés, lengua oficial de la ciencia. El objetivo era el estudio de los microRNAs, «unas diminutas moléculas de ácido ribonucleico que desempeñan un importante papel regulador tanto en procesos fisiológicos como patológicos». Se descubrieron en 1993, pero quedaba mucho por descubrir. La tesis se ha centrado en una familia concreta, la miR-29, y su relación con el envejecimiento, el cáncer y las enfermedades cardiovasculares. Las conclusiones, si bien el autor advierte de que «las contribuciones en la ciencia, salvo excepciones, son siempre discretas», tienen que ver con determinar que los miR-29 controlan la «homeostasis (normal funcionamiento) del sistema cardiovascular». En cuanto a su relación con el cáncer, tiene un «papel dual, promoviendo o impidiendo el desarrollo tumoral en función del tejido u órgano afectado». O lo que es lo mismo: «miR-29 tien un papel dual nel cáncanu ya que desendolca funciones pro- o antitumorales en función del texíu o del muérganu afectáu». Más conclusiones: «Los mures deficientes dobles (miR-29a/b1-/- miR-29b2/c-/-) manifiesten alteraciones cardiometabóliques dramátiques y una llonxevidá amenorgada».

Menéndez tiene claro que el envejecimiento de la población es todo «un reto», especialmente en una región con la tasa de longevidad más alta del país. «No nos vamos a convertir en inmortales, pero la investigación pasa por retrasar todo lo posible las enfermedades relacionadas con la edad, lo que se denomina envejecimiento saludable». Y la prevención, los hábitos saludables y el estudio de todas esas patologías.

Tras los cinco años de trabajo intensivo que le ha dedicado a su tesis, en enero próximo dará un paso importante en su carrera y en su vida: se va a Dallas, a la Universidad de Carolina del Norte, en un programa de postdoctorado. Pero confía en volver a casa.

Xurde Menéndez habla de la suerte que ha supuesto trabajar con Otín, «referente ético, profesional y personal, que predica con el ejemplo», del que destaca su «talento y brillantez».

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