La lluvia se ceba con el centro de Asturias e inunda Oviedo y Siero

Un vecino achica agua de una cuneta en la carretera de Santo Emiliano, cortada por la lluvia y un argayo./J. C. ROMÁN
Un vecino achica agua de una cuneta en la carretera de Santo Emiliano, cortada por la lluvia y un argayo. / J. C. ROMÁN

También anegó Rioturbio, en Mieres, donde un argayo cortó su principal acceso

Aida Collado
AIDA COLLADOGijón

El agua volvió a sorprender este miércoles a los asturianos, a pesar del callo desarrollado en una región en la que la lluvia es asumida como parte del paisaje. Las grandes trombas y posteriores riadas que ya dejaron huella en el Principado este mismo verano se repitieron hasta inundar el centro de la comunidad. La capital sufrió, por segunda vez en menos de dos semanas, los efectos de las fuertes precipitaciones con nefastas consecuencias para el municipio. Llueve sobre mojado y, esta vez, las consecuencias se notaron tanto en el centro de la ciudad como en la zona rural. El agua anegó las principales calles de Oviedo –hasta el punto de que a algunos peatones les llegaba por los tobillos–, causó un accidente en La Bolgachina, incomunicó pueblos, inundó viviendas y locales y provocó la caída de varios argayos. Son a grandes rasgos las huellas que dejó la intensa lluvia registrada ayer entre las tres y las siete de la tarde. Según datos de la Confederación Hidrográfica del Cantábrico se llegaron a acumular hasta 24 litros por metro cuadrado. En Siero la cosa fue a más. El centro también se inundó y en el municipio se registraron 47 litros por metro cuadrado.

El primer susto provocado por la tromba de agua se produjo nada más comenzar la tarde, en Oviedo. Un camión se salió de la calzada en el kilómetro 30 de la A-66 dirección a León, a pocos metros de los túneles de La Bolgachina. El vehículo acabó volcando en el arcén. Afortunadamente el conductor no sufrió heridas de consideración y pudo salir por su propio pie, como así confirmaron fuentes de la Guardia Civil.

La tormenta se cebó especialmente con la zona rural del municipio. En la localidad de Puerto un argayo dejó incomunicada la parte alta de la localidad. «Es la única carretera de entrada y salida del pueblo», explicó una de sus vecinas, Marian Uría. En Ponteo, el agua entró con toda su fuerza en la vivienda de Mari Paz García. «Esto es un siniestro total. La fuerza del agua me volcó un arcón, no puedo acceder a donde tengo las gallinas porque hay un muro en peligro de desprendimiento y los bomberos me recomendaron no dormir hoy (por ayer) en casa», describió. En Las Caldas, las consecuencias afectaron directamente al balneario. La crecida del río Gafo inundó la zona del manantial, es decir, el área que ocupa el Balneario Real y la zona de tratamiento. «No sabemos qué repercusiones puede haber», aseguraron fuentes del balneario pero la primera de ellas ya ha supuesto el cierre de estas dos áreas, al menos durante el día de hoy.

«Impresionante», en el Caudal

La tromba de agua también «fue impresionante» en el Caudal, donde la tormenta, acompañada de un fuerte aparato eléctrico, generó problemas en algunos puntos de la comarca. Los problemas más importantes se registraron en Mieres, en dos poblaciones ya acostumbradas a las incidencias de este tipo. Fuentes de la Policía Local informaron de que se habían producido algunos argayos en la calzada regional AS-111, que comunica el concejo con el vecino de Langreo, la conocida como la carretera de Santo Emiliano. El más importante fue en el cruce de acceso a la localidad de Rioturbio. Una riada bajaba desde la zona superior y arrastraba barro que ocupaba la totalidad de la vía, por lo que se tuvo que cortar temporalmente la circulación. Algunos coches se atrevieron a pasar con mucha precaución.

Hubo otro desprendimiento en esa misma calzada, que arrastró también árboles e hizo imposible el tránsito de vehículos. Se llevó por delante el quitamiedos metálico de la carretera. Muchos vecinos optaron por recorrer la otra parte de la ruta (por Langreo) para entrar o salir d ella localidad mierense. El responsable de la coordinadora de asociaciones de vecinos de la Güeria de San Xuan, Ángel Luis Rubio, indicó que lo más «fuerte» cayó entre las cinco y media de la tarde y las seis, pero estuvo lloviendo hasta las siete».

No hubo daños personales pero sí materiales. Los vecinos estuvieron achicando el agua que caía hasta la parte de abajo de la localidad pare evitar que se anegaran sus casas. En algunos sótanos y partes bajas de viviendas, el agua llegaba hasta las rodillas. También Peñule, en el Valle de Turón, se vio lamentablemente afectada. La Policía mierense recibió constantes llamadas telefónicas.

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