Graciano Torre descarta el proyecto de La Reboria en el actual plan energético

El consejero confirma a la plataforma vecinal que ni la línea de alta tensión ni la subestación son prioritarias en los próximos seis años

P. G.-PUMARINO CANDÁS.

El Principado descarta la subestación de La Reboria y la línea de alta tensión que discurriría por el concejo de Carreño. Así lo confirmó el consejero de Economía y Empleo, Graciano Torre, a los representantes vecinales de la plataforma que se opone al proyecto y que está integrada por nueve asociaciones, tras una reunión reciente. En el encuentro también estuvo presente el director general de Minería y Energía, Isaac Pola, y tras las intervenciones de ambos, les comentaron que entre las prioridades planteadas al Ministerio de Industria, Energía y Turismo con vistas a la nueva planificación nacional de Redes de Transporte de Energía Eléctrica 2014-2020 «no incluyeron ni la denominada subestación de Reboria, ni la referida línea de 400 kilovoltios Gozón-Reboria».

Según explicaron los portavoces vecinales, «con todas las reservas y hasta que se apruebe la nueva planificación energética, consideramos positiva la información recibida. No obstante, seguimos pensando que este tipo de proyectos tienen un coste muy elevado para los ciudadanos, no tienen justificación y son innecesarios». Este movimiento vecinal -integrado por las parroquias de Perlora, Albandi, Pervera, Guimarán-El Valle, San Juan de Tamón, Ambás y Logrezana, la Cooperativa de Agricultores de Carreño y la Asociación de Ganaderos de Piedeloro- presentó en 2011 un total de 3.200 alegaciones al proyecto de Red Eléctrica.

Dichos colectivos pusieron entonces de manifiesto su rechazo al plan, que incluía la instalación de un tendido de alta tensión. La actuación también preveía la construcción de una subestación de almacenamiento de energía en el núcleo rural de la Reboria, en una superficie que afectaba a 323 parcelas.

En enero de 2013, el Ministerio de Industria anunció la suspensión del mencionado plan energético con vistas a los próximos años. Sin embargo, esta decisión podría ser objeto de revisión y , de ahí, su desconfianza. El proyecto surgió a raíz de las previsiones de consumo realizadas en 2006, unido a la regasificadora y a los ciclos combinados que se iban a poner en marcha, inversiones paralizadas. Según indicaron los vecinos en su momento, además, «la potencia instalada, incluso en bonanza económica, es superior a la que se necesita».