El Ayuntamiento de Castrillón emprende la vía judicial para clausurar una 'casona' de surf

Un grupo de cursillistas, en plena actividad en la playa de Salinas. /
Un grupo de cursillistas, en plena actividad en la playa de Salinas.

Situada en la calle de El Carmen, la alcaldesa sostiene que mantiene la actividad pese a que cuenta con una orden de cese desde hace un año

J. F. GALÁN SALINAS.

El Ayuntamiento de Castrillón ha solicitado al juez que ordene el cese de actividad a una 'casona' de surf de Salinas, un chalé ubicado en la calle de El Carmen que ofrece servicios de albergue y hostelería pese a carecer de licencia. También ha emitido una orden similar, en este caso vía administrativa, a otra 'casona' ubicada en la confluencia de las calles Marola y Luis Hauzeur, y advierte a la que se encuentra en la calle Príncipe de Asturias esquina Luis Treillard que seguirá el mismo camino.

La orden de cese de actividad de la 'casona' o 'surfcamp' de la calle de El Carmen fue dictada el 28 de agosto del año pasado y recientemente 'recordada'. «Si la incumple iniciaremos sin dilación el procedimiento para exigir la ejecución forzosa», manifestó entonces la alcaldesa, Yasmina Triguero, que admitió que solo dos 'casonas' de surf, que ejercen su actividad en las calle Piñole y La Unión, tienen la licencia necesaria para prestar servicios de albergue.

En el caso de la de la calle de El Carmen el incumplimiento es flagrante, y así lo admite la alcaldesa. Un cartel instalado en una calle cercana indica los servicios que allí se ofrecen. Hay otro a la puerta, y la propia 'casona' los anuncia en su web y en las redes sociales: hotel, 'lounge-bar' y terraza, además de escuela de surf.

Un grupo de vecinos ha solicitado recientemente a la alcaldesa, primero a Ángela Vallina y después a su sucesora, que se procediese a clausurar la 'casona' bajo apercibimiento de que podrían incurrir en supuestos delitos de prevaricación si no adoptasen las medidas oportunas.

En sus alegaciones afirman que el inmueble «carece de boca de incendios, de plan de evacuación y de plazas de aparcamiento y no está calculado ni diseñado para albergue turístico de ocupación masiva, sino para residencia unifamiliar».

También enumeran «las actividades que se realizan de forma ilegal desde su apertura», tales como «deportes, proyección de cine con sonido amplificado en sesiones nocturnas y actuaciones musicales, así como animaciones y shows de magia», y califican de «sorprendente» que continúe abierta «a pesar de las numerosas denuncias interpuestas ante la Policía Local y la Guardia Civil».

En cuanto a las otras dos casonas mencionadas, ambas carecen de licencia de actividad, según recalcó ayer la alcaldesa. Su proceder evidencia, a su juicio, que el gobierno municipal «no se ha inhibido en este asunto. Lo que ha hecho es seguir los pasos que marca la ley», recalcó en clara referencia a las criticas vertidas por la oposición.

Por último, Triguero anunció que la 'casona' del número 69 de la calle Príncipe de Asturias ha aportado la documentación necesaria para concederle licencia como albergue.