Las familias de Quintes piden que se restituya la parada anulada en la zona

Los alumnos afectados por la supresión de la parada y sus familias durante la protesta organizada el pasado mes de septiembre. /
Los alumnos afectados por la supresión de la parada y sus familias durante la protesta organizada el pasado mes de septiembre.

Los padres de los nueve niños afectados por el cese del servicio abren una vía administrativa antes de llevar al Gobierno regional a los tribunales

LYDIA ISQUINTES

Los padres de los nueve niños de Quintes a los que la Consejería de Educación suprimió la parada de transporte escolar este curso siguen en lucha. Su último paso, según explicó ayer Dioni Novel, portavoz de las familias, ha sido registrar en el Principado una solicitud para restituir el servicio. «Decidimos abrir una nueva vía administrativa y pedir formalmente la reposición a la Comisión de Valoración de Transporte Escolar y a las consejerías de Fomento y Educación», señaló.

Asimismo, aclaró que se trata de un paso previo a la interposición de un recurso en el juzgado de lo Contencioso-Administrativo: «Vamos a esperar los tres meses que tiene de plazo el Principado para contestar, pero si no lo hace o la respuesta es negativa, llegaremos a los tribunales».

Las familias mantienen que la decisión de la consejería de suprimir la parada es «ilegal» y argumentan que la normativa establece que la distancia superior a 1.500 metros que regula el acceso al transporte escolar gratuito se calcula teniendo en cuenta el trayecto peatonal más corto desde su domicilio hasta el centro. «Aquí no hay acceso peatonal y no se está teniendo en cuenta la seguridad vial», critican. Para refrendar su postura, las familias han adjuntado a su solicitud un informe realizado por la Policía Local de Villaviciosa que certifica la inexistencia del acceso peatonal a través de la VV-2, una carretera con curvas, sin aceras ni arcenes y muy transitada al ser la de acceso principal a la parroquia.

Por turnos

Desde que a finales de septiembre se quedaran sin parada, las familias se han ido turnando para llevar a sus hijos al colegio. «Hacemos lo que podemos, pero no está siendo fácil», apuntan resignados. Entre los afectados hay padres con imposibilidad de conciliar la vida laboral y familiar sin el servicio de transporte.

«Somos conscientes de que este curso está perdido, pero esperamos que el Principado rectifique; el autobús pasa por la parada con plazas suficientes para los nueve niños», insistió Novel.