Podríamos tratar dolencias oculares con células madres a finales de 2016»

La alcaldesa, Amelia Fernández, que presentó el acto junto a los doctores Francisco Vizoso y Jorge Alberto Saá.
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La alcaldesa, Amelia Fernández, que presentó el acto junto a los doctores Francisco Vizoso y Jorge Alberto Saá.

Francisco Vizoso, de la Fundación Hospital de Jove, explicó ayer en Candás la actualidad de sus investigaciones de las células madre

ALICIA G.-OVIES

El descubrimiento de las células madre uterinas ha supuesto un gran desarrollo en el ámbito de las enfermedades degenerativas. Las posibilidades que se abren en métodos de tratamiento son infinitas. Una de ellas, la capacidad de tratar el síndrome del ojo seco, en el que el equipo del doctor Francisco Vizoso, jefe de la Unidad de Investigación de la Fundación Hospital de Jove, de Gijón, ha logrado grandes avances. El Ayuntamiento de Carreño es una de las muchas entidades que con su financiación hacen posible estos estudios. Por eso, el científico estuvo ayer, junto al oftalmólogo Jorge Alberto Saá, en la Casa de la Cultura de Candás, para explicar el estado de las investigaciones actuales.

«Estamos obteniendo resultados muy interesantes. En algunos casos hemos acabado la investigación con animales y estamos empezando con nuevos casos. Avanzamos en muchos frentes, siempre con la idea de aplicarlo a las personas», aseguró Vizoso. En la actualidad, una de sus líneas de investigación es la utilización de estas células en oftalmología. De hecho, han comprobado cómo las úlceras formadas al quitarle a los ratones las glándulas lagrimales cicatrizan más rápido que con el actual tratamiento. También funciona para la uveítis (inflamación interior del ojo), dadas sus capacidades antiinflamatorias.

Para trabajar con las células, los investigadores les echan un líquido especial. En este tiempo ha comprobado como las propias unidades segregan sustancias a ese líquido haciendo que también tenga propiedades regenerativas. Los avances han llevado al equipo a mantener conversaciones con la Agencia Española del Medicamentos para intentar desarrollar experimentos más complementarios. «Podríamos estar tratando pacientes a finales del próximo año», aseguró Vizoso.

Las células uterinas no son el único tipo. Las más conocidas son las embrionarias: «Es una maravilla la capacidad de crecimiento que tienen. El principal problema es que puedan dar lugar a tumores, como se ha visto en algunos ratones. Los humanos, además, pueden rechazarlas», explicó.

También destacó aquellas con capacidades regenerativas en el adulto: las de cordón umbilical, de grasa y de célula ósea. En el mundo hay unos 5.000 estudios destinados a este tema. Las uterinas, descubiertas por Vizoso y su equipo, se encuentran entre la vagina y el útero. No todas las células son igual, «por eso creemos que la importancia está en la ubicación». El modo de conseguirlas es muy sencillo y nada invasivo. Sirve con realizar una citología normal, como la que puede hacer cualquier ginecólogo.

Cuestión de dinero

Sin duda, otro de los más importantes avances está relacionado con el cáncer de mama. En ratones se ha comprobado cómo el tumor disminuye considerablemente. Pero todas estas investigaciones no sería posibles sin el apoyo económico: «Lo difícil es hacer un descubrimiento. Muchas veces ni siquiera esto tiene relación con el dinero. Depende de suerte. Nosotros ese paso ya lo hemos dado. A partir de ahora es cuestión de dinero». Los procesos y las rutas ya están marcadas, concluye Vizoso.

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