Zeluán pide una escollera y un muro que frenen las inundaciones

Francisco Muñiz y Amado González, ayer junto a la zanja abierta a modo de aliviadero, cubierto parcialmente de nuevo de arena/
Francisco Muñiz y Amado González, ayer junto a la zanja abierta a modo de aliviadero, cubierto parcialmente de nuevo de arena

Las medidas adoptadas por el Puerto impidieron que el pueblo se haya vuelto a anegar, «pero sólo son un parche»

J. F. GALÁN

Las medidas adoptadas por el Puerto en la fachada marítima de Zeluán han impedido que, como sucedió en años anteriores, el primer gran temporal de mar del año anegase calles y casas. Consistieron en abrir una zanja a modo de aliviadero en la especie de playa que en los últimos años se ha formado junto al pueblo y levantar en la orilla una pequeña duna, de apenas un metro de altura, con el fin de contener el embate de las olas, una solución de emergencia que, si bien ha cumplido su cometido, se ha venido abajo a las primeras de cambio.

De la duna no queda ni huella y la zanja ha sido parcialmente cubierta por arena y gran cantidad de basura. «Ha funcionado, sí, pero esto no es más que un parche. Lo que pedimos es que se construya una escollera a la altura de la línea de una pleamar normal y que se levante un murete a lo largo de la fachada del pueblo que da a esa especie de playa llena de porquería que se ha formado en los últimos años», solicitan al unísono Francisco Muñiz y Amado González, vicepresidente y tesorero, respectivamente, de la asociación de vecinos Enlaze, que agrupa a los núcleos de la parroquia de Laviana (Gozón).

Entre ellos a Zeluán, un pequeño núcleo que este año celebra el primer centenario de su fundación. Para celebrarlo, la entidad vecinal programa una serie de actividades que se desarrollarán a lo largo del mes de mayo.

La playa se ha formado junto al parque, a orillas de la ría, donde hasta no hace tantos años había un talud de metro y medio de altura. La arena allí acumulada «forma una especie de rampa que facilita que el agua del mar entre al pueblo e impide que se retire, dado que está más elevada que las calles. Es la causa de las graves inundaciones que sufrimos cada vez que hay temporal, la última en 2014», recuerdan los vecinos. Si este año la historia no se ha repetido «fue gracias a que no ha sido tan fuerte como en 2014 y también a las obras que se han realizado, pero la duna y la zanja han sido un juguete que el mar ha roto en dos mareas. Y las más altas del año llegarán el mes que viene», advierten.

María del Carmen Álvarez, la estanquera de Zeluán, tiene su negocio en primer línea. «Hace dos años el agua entró hasta la cocina. Llevo aquí más de sesenta y nunca había visto nada parecido», recuerda, al tiempo que señala al cúmulo de arena. «Antes el mar llegaba hasta el muro y nunca lo superaba, pero ahora ha quedado enterrado bajo la arena y no hay nada que contenga el agua», añade.

Los vecinos llevan años reclamando que se retire la arena. «Podrían haber aprovechado el dragado que se está realizando en la ría y utilizarla para formar la duna embrionaria que contempla el proyecto. Traerla de otro lado no tiene ningún sentido cuando la tenemos aquí mismo y provoca inundaciones, pero como esta zona la ensenada de Llodero ha sido declarada monumento natural, el Principado lo impide», manifiesta Muñiz.

También subraya la necesidad de adoptar una solución definitiva que ponga fin a las inundaciones. «Si no se puede construir la escollera y levantar un murete rematado con una valla, para prevenir caídas, tendrán que venir cada cierto tiempo a reabrir la zanja y a volver a levantar la duna. Aunque las vuelvan a construir de manera más sólida, el mar se las acabará llevando por delante. Solo es cuestión de tiempo».

En cuanto a las actividades conmemorativas del centenario, está prevista una exposición de fotografías antiguas, dibujar un mural en los garajes situados junto a la orilla y organizar una conferencia que narre la historia de Zeluán, pueblo fundado en 1916 por José Fernández García, Pepe la vara.

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