«Acabar con la vecería obligará a modificar la forma de los manzanos»

Los expertos Joaquim Carbó, Enrique Dapena y Michel Ramonguilhem, durante las jornadas del Serida. / A. G.-O.
Los expertos Joaquim Carbó, Enrique Dapena y Michel Ramonguilhem, durante las jornadas del Serida. / A. G.-O.

especialista francés Michel Ramonguilhem destaca la importancia de conocer el árbol para poder desarrollar los tratamientos pertinentes

ALICIA GARCÍA-OVIESVILLAVICIOSA.

El sector sidrero está decidido a encontrar un remedio a la temida vecería. La alternaia por la cual los manzanos producen más los años impares lleva siendo desde hace décadas objeto de estudio, aunque su fin parece estar cada vez más cerca. La solución pasaría, según apuntó ayer el experto francés Michel Ramonguilhem, por la modificación del volumen y la forma de los árboles, haciéndolos, si fuese necesario, más pequeños y estrechos. «Es un reto al que tendrá que hacer frente el sector, pero la evolución del mismo nos hace prever que la solución se encuentra en la ayuda mecánica y para eso es necesario un cambio en el volúmen de los manzanos. Esto provocaría un cambio en la fisionomía del huerto», apuntó.

Ramonguilhem hizo hincapié durante su ponencia, enmarcada en la jornada de formación sobre estrategias para regularizar la producción en manzana de sidra organizada por el Servicio Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario (Serida), en que no existe una receta concreta. «Cada productor debe buscar la suya, pero para ello es necesario conocer los ingredientes fisiológicos, agronómicos, químicos y mecánicos», afirmó.

En esta línea, el Principado aprobó en abril 149.276 euros en ayudas para combatir la vecería. Los 80 productores que cumplieron con las bases establecidas en la subvención efectuarán tratamientos en casi 239 hectáreas repartidas en 28 concejos.

El Principado aprobó una ayuda de 149.276 euros para combatir esta problemática

Para Ramonguilhem el conocimiento que el cosechero tiene del árbol es mucho más importante que el tratamiento mismo. Regularizar su producción, continuó, «es un proceso de reflexión en el que se deben poner en práctica todos los conocimientos». En este sentido, señaló, hay dos factores importantes, la poda y el aclarado, que deben modificarse cada año atendiendo a las necesidades de los manzanos, las cuales se ven afectadas por factores como el clima, las condiciones de la tierra y su crecimiento.

Precisamente, previamente a su intervención, la jornada, que se encuadra dentro de las actividades del grupo operativo regional de manzana de sidra, comenzó con la ponencia de Joaquim Carbó, de la empresa IRTA Mas Badia, quien se encargó de desgranar a los presentes las estrategias de clareo en fruto y flor, en este caso, en variedades de manzano de mesa. Por su parte, Enrique Dapena, responsable del programa de fruticultura del Serida, explicó, a través de una visita guiada por las instalaciones maliayas, el potencial de las nuevas variedades de producción regular del programa de mejora desarrollado por la entidad.

La jornada de formación continuará el próximo 21 de junio. En dicha sesión se hablará sobre las necesidades e interés de regularizar la producción en manzana de sidra, el clareo químico y las técnicas alternativas al mismo.