Adela, la abuela incombustible de Villaviciosa

Alejandro Vega, Adela Solares y Agustín Hevia. / E. C.
Alejandro Vega, Adela Solares y Agustín Hevia. / E. C.

La mujer con más edad del concejo, 105 años, recibe un sentido homenaje rodeada de familiares, vecinos y autoridades

A. G.-OVIESVILLAVICIOSA.

Adela Solares no tuvo una vida fácil. Dedicada al campo y al cuidado de sus hijos, como muchas otras mujeres de su época, compaginaba las labores del hogar con el cuidado de la tierra para poder sacar adelante a su familia junto a la ayuda de su marido, José Pardo. Oriunda de Ternín, pueblo de la parroquia de Valdebárcena, residió desde su niñez en la misma casa que este fin de semana fue el escenario de la celebración de sus 105 años. Más de un siglo de vida que la convierte en la 'abuela de Villaviciosa'. En mayúsculas. Como era de esperar, en un día tan especial no estuvo sola, sino que la acompañaron numerosos vecinos y amigos. «Estoy muy contenta de ver a tantos vecinos juntos», decía emocionada.

Los achaques propios de su avanzada edad, sobre todo la perdida de visión y audición, no impidieron a Adela disfrutar de un día tan importante. La 'abuela de Villaviciosa' tuvo seis hijos, de los que solo queda viva María Teresa Pando, quien estuvo acompañándola en un día tan especial. Con ella estuvieron también el esposo de ésta, Víctor, y su nieto, Felipe Valdés. Ellos, junto a vecinos y amigos, quisieron arropar a una mujer muy querida en la parroquia. El pueblo ya le había organizado un homenaje en su centenario, en 2014.

'Villaviciosa hermosa'

El alcalde, Alejandro Vega, quiso también acompañarla en un día tan destacado y le hizo entrega de una reproducción del edificio del Ayuntamiento en cerámica con placa conmemorativa. En ese momento, y para sorpresa de los asistentes, Solares entonó con voz débil pero clara la canción 'Villaviciosa hermosa'.

La cumpleañera también recibió numerosos detalles de su familia (una placa con texto y los escudos familiares), de los vecinos de Ternín, de Poreñu y de la Asociación de Vecinos San Andrés de Valdebárcena. Aunque la sorpresa de la tarde llegó con el regalo que le enviaron de forma anónima, una placa con el texto de una antigua copla de Ternín y que el párroco Agustín Hevia logró que Adela recitara en el momento más emotivo de la tarde.

Al acto también acudió el delegado territorial, Sandalio Mieres, y miembros de la Corporación.