Alarma en Quintes ante una oleada de robos en viviendas

Cruce junto a la parroquia de San Fabián y San Sebastián, en Quintes. / E. C.
Cruce junto a la parroquia de San Fabián y San Sebastián, en Quintes. / E. C.

La parroquia sufrió el lunes el cuarto delito en lo que va de año. La Guardia Civil ha intensificado las labores de prevención y vigilancia en la zona

P. SUÁREZ

Aprovecharon la ausencia de los moradores para acceder a la casa a través de una ventana abierta. Una vez dentro, operaron con rapidez. Unas joyas y una cartilla bancaria constituyeron el botín de los ladrones que el pasado lunes asaltaron una casa en Quintes, el cuarto robo que registra esta parroquia en lo que va de año. Esta situación ha obligado a la Guardia Civil a aumentar la vigilancia y poner en marcha un operativo especial con el fin de prevenir la consecución de este tipo de delitos.

En un intento por tranquilizar a los vecinos de la zona, desde la Benemérita argumentan que al referirse dos de las denuncias a segundos domicilios, resulta imposible saber con exactitud la fecha del asalto, por lo que no pueden asegurar que todos ellos se produjesen dentro de un mismo periodo. No obstante, la investigación tampoco descarta que pueda tratarse de una banda itinerante especializada en este tipo de robos.

De hecho, desde la Policía Nacional, que también ha puesto en marcha un operativo similar, consideran que podría tratarse del mismo grupo que se encuentra tras los asaltos a dos viviendas unifamiliares en la parroquia gijonesa de Somió durante el pasado mes de enero. La misma, que llevaría desde principios de año por la zona de Gijón, está especializada en este tipo de delitos y va rotando entre comunidades autónomas cometiendo los golpes en un corto espacio de tiempo antes de huir a otra zona para proseguir con su periplo delincuencial.

Los agentes creen que puede tratarse de la misma banda itinerante que actuó en Gijón

Pese a la regularidad en la comisión de este tipo de delitos, sus miembros no se caracterizan por un uso excesivo de la violencia, tal y como demuestra el incidente ocurrido a finales de enero en Castiello, con el que también se les relaciona. En aquella ocasión, los presuntos asaltantes estuvieron llamando a los interfonos de las casas y, tras comprobar que no había ninguna vacía, huyeron en un coche con las luces apagadas.

Patrulla desde Colunga

La preocupación de los vecinos de Quintes aumentó el lunes tras comprobar que la patrulla de la Guardia Civil que acudió a la parroquia una vez se les comunicó el asalto provenía de Colunga, lo cual consideran que limita la inmediatez con la que podrían actuar en caso de precisar sus servicios. «Es normal que en determinados momentos la patrulla de una zona se encuentre ocupada con otro servicio y tenga que ser la de otra demarcación la que acuda en su lugar», explican desde el cuerpo, donde aseguran que la movilidad de las patrullas es amplia y entre ellas van reforzando las demarcaciones donde más se precisen sus servicios.