Los artesanos quieren blindar el azabache asturiano frente a piezas de menor calidad

María Pérez, con varias piezas elaboradas con azabache./
María Pérez, con varias piezas elaboradas con azabache.

Han propuesto a la Universidad identificar científicamente el lignito de Villaviciosa e impedir que otros se vendan bajo la misma marca

ALICIA GARCÍA-OVIES VILLAVICIOSA.

La Asociación Azabache Jurásico se ha propuesto elaborar un estudio que permita identificar científicamente el verdadero azabache de Villaviciosa. Consideran que es la única solución para atajar la masiva venta de piezas elaboradas con otro tipo de lignitos muy parecidos al asturiano, bajo el mismo nombre, pero de peor calidad. La azabachera y presidenta de la entidad, María Pérez, se ha reunido esta semana con una especialista de la Universidad de Oviedo con el fin de valorar la viabilidad del proyecto, que desarrollarían de forma conjunta.

«Existe un método que es sencillo, barato y no destructivo. Nosotros en la asociación ya lo estamos desarrollando dentro de nuestras posibilidades, pero queremos que tenga una base científica irrefutable para que nadie pueda decir que no es válida», explica Pérez. Por esa razón decidieron iniciar conversaciones con la universidad. «Queremos que nos ayuden a elaborar el proyecto y saber qué posibilidad hay de crear las herramientas necesarias para llevar a cabo esa identificación», añade.

La asociación espera que esta primera toma de contacto pueda ser el fruto de un proyecto que para ellos «es el único paso adelante que se puede dar para salvar el azabache jurásico». El lignito asturiano se encuentra en peligro desde hace años, en parte por la venta de piezas elaboradas con materiales muy similares que al cliente le es casi imposible diferenciar. «Mientras se venda como azabache algo que no lo es, cosa que ocurre en la mayoría de los casos y por artesanos inscritos en el Principado, las administraciones no van a hacer nada por intentar recuperar el nuestro», critica Pérez.

La azabachera es una fiel defensora de las posibilidades económicas, laborales y turísticas que la recuperación de la extracción del azabache tendría para la región. «Asturias no es solo fabada, sidra o cachopo. Tenemos un material único, especial y con un potencial enorme como es el azabache y no lo estamos valorando», lamenta.

Otro de los principales problemas con los que se encuentran los artesanos es con la dificultad para encontrar material en condiciones. Recientemente, la asociación recibió un lote de más de 15 kilos que, a pesar de que en un primer momento les habían asegurado que era azabache, se trató finalmente de un mineral muy similar que «carece de calidad para ser trabajado bajo nuestra ética de calidad».

Certamen Eliseo Nicolás

«Fue una desilusión y una decepción», reconoce Pérez. El lignito iba a ser utilizado por azabacheros asturianos que están empezando en el sector y que no disponen de producto suficiente para poder desarrollar su trabajo.

Con el fin de seguir dando a conocer el azabache, la asociación volverá a organizar la próxima Semana Santa, entre el 17 y el 21 de abril, el Certamen de Azabachería Eliseo Nicolás, que llega a su sexta edición. En la última, formó parte de la red de actividades del Año Europeo del Patrimonio Cultural 2018'. El certamen tendrá lugar en la Casa de los Hevia.

Habrá una exposición de piezas únicas de artesanos y coleccionistas, que contará con una importante muestra de piezas victorianas de azabache inglés y una colección procedente de Venezuela. La programación incluirá una ponencia de Tomás Emilio Díaz, catedrático de la Universidad de Oviedo y especialista en azabache.