El ciclo de órgano de Valdediós despide su novena edición con largas colas y gran éxito

Susana G. Lastra, durante el concierto en Valdediós. / E. C.
Susana G. Lastra, durante el concierto en Valdediós. / E. C.

A. G.-OVIESVILLAVICIOSA.

La largas colas llegaban desde la entrada de la iglesia hasta llenar gran parte del patio central del monasterio. Era el último concierto y se notaba que nadie estaba dispuesto a perdérselo. La organista Susana G. Lastra volvió a clausurar ayer, como desde hace nueve ediciones, el ciclo de órgano de Valdediós. Lo hizo en esta ocasión acompañada de Sarah Bishop, que con su corno inglés logró darle un ambiente mucho más íntimo a la actuación.

Los bancos del templo maliayo se quedaron escasos para albergar al gran número de personas que ayer se acercaron hasta el monasterio. Un reflejo del éxito que el ciclo tiene tanto dentro como fuera del concejo, convirtiéndose en una cita indispensable del verano. Entre ellos, un asistente de excepción, el músico italiano Maurizzio Salerno, encargado de inaugurar la edición de este año, que tampoco quiso perderse la actuación de su compañera y la acompañó junto al órgano.

Lastra y Bishop ofrecieron un amplio y variado programa musical que enfrentó temas españoles contra ingleses. Todo un repaso por la historia musical de dos grandes países en el que no faltaron piezas de Telemann, Rameu, Händel, Granados y Albéniz. Para poder seguirlo más de cerca, volvió a instalarse una pantalla gigante a la altura del altar, desde donde el público pudo seguir con detalle los movimientos de las dos músicas, que acabaron el concierto con una gran ovación por parte de los asistentes.