Compulsión por la comida

Un momento de la reunión mantenida ayer por la hermandad. / P. G.-P.
Un momento de la reunión mantenida ayer por la hermandad. / P. G.-P.

Este trastorno fue abordado en Perlora en la reunión anual de la hermandad, que comparte experiencias bajo el anonimato

PEPE G.-PUMARINO PERLORA.

«Comedores Compulsivos Anónimos es una asociación que se reúne para ayudarse a resolver un problema común: la compulsión por la comida, y el único requisito para ser miembro es el deseo de dejar de comer de esta forma». Así definió la responsable del servicio de información pública nacional la finalidad de esta hermandad que se reunió este fin de semana en el Hotel Piedra de Perlora. Su premisa es, por encima de todo, el anonimato de las personas que acuden a la entidad como recurso para poner freno a este padecimiento. Durante los tres días, los asistentes reciben información y ayuda por parte de los miembros de la hermandad en la que compartir experiencias personales es uno de los métodos empleados. Pero el mensaje que quieren transmitir a la sociedad es que «se trata de una enfermedad similar a la que padecen los alcohólicos y, por tanto, se aplican los mismos criterios para su recuperación», señaló María, responsable del servicio de información. El número de contacto con la asociación es el 630535033. Esta organización nació en el estado de California en 1960 y bajo las siglas OA (Overeaters Anonymous), con el propósito de que sus miembros se prestaran ayuda unos a otros con sus problemas con la comida. Desde entonces, tiene presencia en muchos países a lo largo del mundo. La abstinencia es la base del programa de recuperación, comenzando por admitir quien lo padece su incapacidad para controlarse.

Quince preguntas

Para saber si una persona es comedor impulsivo la hermandad facilita un cuestionario con quince preguntas como, por ejemplo, si se come cuando no se tiene hambre o se deja de comer cuando el cuerpo necesita nutrirse. «Nuestra recomendación es que si alguien sospecha que tiene este trastorno se haga el test. Una vez contestadas todas estas preguntas, de responder afirmativamente a tres o seis de ellas puede ser que la padezca aunque los síntomas son muy variados», explica María. Además de este problema se tratan los de anorexia, bulimia y lo que se conoce como trastorno por atracón, que se trabaja menos por parte del personal sanitario. Este tipo de padecimiento acarrea además todo tipo de enfermedades, como la diabetes y la hipertensión, lo que genera muchos gastos sanitarios. Asturias cuenta con dos centros en Gijón y Oviedo, con un total de 25 personas acogidas al programa.