Condenan a tres años de cárcel al exconcejal praviano Diego Cuervo

Diego Cuervo Menes, sentado en el banquillo de los acusados el lunes 11. / MARIETA
Diego Cuervo Menes, sentado en el banquillo de los acusados el lunes 11. / MARIETA

Su defensa recurrirá una sentencia que también le retira cinco años el carné por provocar ebrio un accidente de tráfico en el que falleció un hombre

C. DEL RÍO

El Juzgado de lo Penal Número 2 de Avilés ha condenado a tres años de cárcel y cinco de retirada de carnet de conducir al exconcejal praviano, Diego Cuervo Menes, por homicidio imprudente y conducción temeraria bajo los efectos del alcohol. La sentencia considera probado que Cuervo Menes conducía ebrio por la carretera AS-16 la madrugada del 23 de julio de 2017, lo que provocó que chocara frontalmente contra un vehículo conducido por Miguel Ángel Arango García, fallecido en el acto como resultado de la colisión y cuya familia ha dejado la acusación particular en manos del letrado Javier Moure.

Para el juez no hay duda de que el exconcejal «presentaba síntomas de afectación alcohólica tales como cansancio, sopor, ojos brillantes, pupilas dilatadas, aliento alcohólico muy fuerte de cerca, habla pastosa y deambulación oscilante» tanto por la declaración de los agentes de la Guardia Civil como por la hoja de sintomatología y del parte médico del Hospital de San Agustín, que refleja «fetor enólico» en la exploración física llevada a cabo en su ingreso en el centro hospitalario.

Recoge, además, que «había tanto alcohol en el ambiente dentro de la UVI móvil cuando se practicó la prueba, que se imprimió un ticket automáticamente sin necesidad de que el acusado soplara por la boquilla del aparato» y que «la afectación de la ingesta de bebidas alcohólicas en el acusado iba en ascenso» puesto que en la primera prueba arrojó un resultado de 0,86 miligramos de alcohol por litro de aire espirado y, cuarenta minutos más tarde, 0,87.

Rechaza la pretensión de la defensa de Diego Cuervo, ejercida por Miguel Ángel Fernández Rodríguez, de invalidar la prueba, puesto que esta le fue practicada «con todas las garantías legales» y asimismo descarta que su cliente no estuviera en condiciones de comprender el alcance de las instrucciones y advertencias realizadas por los agentes por la conmoción y aturdimiento del momento. En este sentido, el juez se refiere a los testimonios de los testigos para referir que «era plenamente consciente de lo que había ocurrido, del accidente y de sus consecuencias».

Fernández Rodríguez confirmó ayer que recurrirá la sentencia porque cree que la línea de defensa «tiene margen de prosperar».

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