Fallece un trabajador en Hiasa cuando realizaba labores de mantenimiento

Las instalaciones de Hiasa en Cancienes. / MARIETA
Las instalaciones de Hiasa en Cancienes. / MARIETA

La víctima, de 43 años, comprobaba unos armarios eléctricos y a expensas de la autopsia todo indica a que sufrió un paro cardiaco

J. F. G.CANCIENES.

Un trabajador de una empresa subcontratada falleció ayer mientras desarrollaba su actividad profesional en las instalaciones de la empresa Hierros y Aplicaciones, Hiasa, en Cancienes. Tenía 43 años. A expensas de lo que determine la autopsia, los primeros indicios apuntan a paro cardiaco como causa de la muerte. Según fuentes de la empresa, se sintió indispuesto cuando realizaba tareas de mantenimiento. Cesó la actividad, se sentó y perdió el conocimiento. Fue su compañero el que alertó a los servicios sanitarios, que tras practicarle maniobras de reanimación solo pudieron certificar la muerte. La investigación ha quedado en manos de la Guardia Civil.

Ambos realizaban tareas en el sector A de la nave cuatro, la zona de decapado. A esas horas, poco antes de las dos de la tarde, estaba desierta. Al tratarse de una jornada festiva no había actividad productiva en la fábrica y solo prestaba servicio un reducido número de personal de mantenimiento.

Distintas fuentes aseguran que la víctima trabajaba en unos armarios eléctricos, comprobando el funcionamiento de una serie de dispositivos destinados a medir la eficiencia energética. Si en un principio se especuló con que recibiese una descarga eléctrica, tal posibilidad ha quedado relegada. Según las primeras impresiones médicas y siempre a expensas de lo que determine la autopsia, no presentaba síntomas de electrocución y sí de haber sufrido una dolencia cardíaca que a la postre habría resultado mortal. Además, fuentes de la empresa y de los sindicatos aseguran que en ese momento no había tensión eléctrica. Una vez certificada su muerte y efectuadas las correspondientes diligencias judiciales, el cadáver fue trasladado al Instituto Anatómica Forense, en Oviedo.

Integrada en el Grupo Gonvarri, principal transformador español de productos siderúrgicos, las instalaciones Hiasa en el polígono industrial de Cancienes superan los 100.000 metros cuadrados. Su actividad también abarca la construcción, la seguridad vial y las energías renovables, especialmente la fotovoltáica, línea que en los últimos años experimenta un notable crecimiento. Cuenta con una planta piloto a modo de 'showroom' (escaparate) en Nuña y a principios de año se hizo con un contrato para suministrar estructuras para el que será el mayor parque fotovoltáico de Europa, en Badajoz.

También dispone de una línea especializada en la producción de tubos de acero al carbono soldado para automoción, desde piezas de estructura de chasis a ejes y soportes de motor, que suministra a primeras marcas del sector. Denominada Gonvauto, inició actividad en 2013 y desde entonces no ha parado de crecer. Su producción ha pasado de 9.000 toneladas en su primer año de andadura a 26.000 al cierre de 2017, los últimos datos disponibles.

Hiasa ha sido galardonado este año por el Instituto de Desarrollo Económico del Principado (Idepa) en reconocimiento a su labor innovadora.