El geriátrico de Trasona creará noventa empleos y alojará a casi 200 personas

Responsables del proyecto visitaron ayer las instalaciones junto a Iván Fernández. / MARIETA
Responsables del proyecto visitaron ayer las instalaciones junto a Iván Fernández. / MARIETA

La inversión ronda los 1,5 millones de euros y permitirá crear cien habitaciones, una gran zona verde exterior y dependencias médicas

SHEYLA GONZÁLEZ TRASONA.

El proyecto para convertir el antiguo Hotel Kris de ParqueAstur en residencia de la tercera edad va tomando forma. Son tres empresas las que han hecho la inversión, que ronda los 1,5 millones de euros, que permitirá crear noventa puestos de trabajo en el concejo. Así lo explicaron ayer sus responsables en una visita guiada a las instalaciones, en la que participó el alcalde, Iván Fernández.

El hotel mantiene intactos muchos de sus servicios, como los de calefacción o electricidad, y algunas estancias, lo que permitirá agilizar las obras, que no obstante se estima puedan durar unos seis meses. El nuevo centro geriátrico tendrá cien habitaciones, veinticinco por cada una de las plantas del antiguo hotel de cinco alturas, aunque la planta baja se destinará a usos comunes. Se estima que el personal pueda prestar ayuda y servicios a cerca de doscientas personas. «Queremos ser un centro puntero en enfermedades degenerativas como las demencias, el alzheimer o el parkinson. Es una oferta que no se está dando en Asturias ahora mismo. La capacidad se estima entre los 172 y 203 usuarios», recalcó Juan Álvarez, el que será el futuro director de las instalaciones.

En realidad lo que exteriormente se ve como un edificio, se trata de dos. Uno que estaba dedicado al alojamiento y otro a los eventos. Ambos fueron adquiridos por Cálida Residencial, OA Mayores y Ogmios Proyecto, que cuentan con la financiación del Banco Sabadell para poder realizar esta inversión. «Nos sorprendió cuando vinimos a verlo porque estaba en muy buen estado, es algo que no suele ser habitual y más cuando lleva más de un año cerrado», destacó Álvarez.

Las mayores obras se centrarán en ampliar los pasillos para que todos cuenten con 2,20 metros de ancho, en lugar del metro y medio actual, y en la instalación de ascensores camilleros, que implicará la supresión de varias habitaciones en cada planta. Los usuarios contarán con servicios de rehabilitación, talleres, peluquería y podología en el propio centro. «Queremos contratar a personas mayoritariamente del concejo o de la comarca, porque sabemos que será lo mejor para los usuarios. En caso de urgencia estarán al lado», recalcó el director.

Al centenar de habitaciones se suman dos grandes comedores, varias salas de atención médica y de enfermería, farmacias, salas para talleres de rehabilitación y terapias funcionales así como grandes zonas de estar en las que compartir momentos con la familia. A los que se sumarán espacios para el personal. Además, «suprimiremos gran parte del aparcamiento para crear una zona ajardinada en la parte delantera, que ocupará unos 1.500 metros cuadrados», comentó Juan Álvarez.