Los helados llegan a medio verano

Manoli García, preparando granizados en el puesto junto al Náutico. / MARIETA
Manoli García, preparando granizados en el puesto junto al Náutico. / MARIETA

Tres de los puestos de helados siguen cerrados sin saber cuándo podrán empezar a vender, y los heladeros afirman que «este año, perdemos» | Después de meses de espera han abierto dos de las cinco heladerías del Paseo

MARINA MARTÍNSALINAS.

Los helados vuelven, poco a poco, a verse en el paseo de Salinas. Después de más de dos meses sin licencia para poner en marcha los refrescantes puestos, dos de las cinco heladerías han podido empezar a funcionar.

Manoli García regenta una de ellas, la que está al lado de la entrada del Club Náutico, y no pudo comenzar a vender cucuruchos y tarrinas hasta antes de ayer, en pleno agosto. «Se supone que deberíamos haber empezado el 1 de junio, y el Ayuntamiento sacó la subasta el día 4» explica, dejando claro que esta situación caótica viene ya de largo. «Después tardaron en avisar de la concesión, y aún ahora tres casetas siguen cerradas por temas de la luz». Cuándo podrán estos tres puestos que faltan ponerse en marcha es una incógnita.

Lo que no tiene tanto misterio es la concesión que tienen que pagar: la de los cuatro meses enteros, aunque solamente puedan operar mes y medio en todo el verano. «Este año perdemos» afirma Manoli. La concesión, sin embargo, ha salido para cuatro años, así que tiene esperanzas que los siguientes tres veranos «la cosa pueda funcionar desde el día 1 de junio, como debería haber sido». Y es que, tal y como asegura, «si hubiese sido sólo para un año ya ni abriríamos, no merece la pena».

«Tenemos que pagar por los cuatro meses aunque vayamos a estar solo uno y medio»

Aunque las heladerías han sido las más afectadas, no debemos olvidarnos de la otra parte que ha tenido que sufrir esta situación: los bañistas de la playa o quienes salían a caminar por el paseo y, en cualquier momento, se les antojaba un delicioso helado que no tenían dónde comprar. «La heladería del Ewan sí lleva abierta todo el verano, pero como era la única a veces se formaban unas cosas demasiado largas» comentaba Alejandro Suárez, que por fin puede adquirir su tan codiciado helado sin demasiada espera. «Yo pensaba que no iban a ponerlas este año, como no veía los casetos, hace semanas ya que di por hecho que no iba a ver» explicaba indignada Concha Negreiro, la siguiente esperando en la cola.

Una situación que ha resultado desconcertante para clientes y heladeros, y que aún no se ha solucionado para tres de los cinco puestos. «El problema es que se pasan la pelota unos a otros» explica Manoli. «El Ayuntamiento no quiere saber nada de lo de Hidroeléctrica, y viceversa». Esto es lo que hace «que todo sea tan lento». Según cuenta, el problema es que en las tres casetas restantes el boletín de enganche no está hecho por Hidroeléctrica «así que dicen que tienen que comprobarlo todo antes de poder poner la electricidad». Y sin electricidad no hay neveras enfriando, ni luz por las noches, ni permiso para funcionar. Una pescadilla que lleva todo el verano mordiéndose la cola y suponiendo dolores de cabeza y haciendo perder dinero a las heladerías.

«Llévate una botella de agua, que hace calor», dice Manoli al despedirse, esperando que ese mismo calor se repita hasta final de verano y venda, al fin, muchos helados.